Trabajadores del sistema de salud se movilizaron este miércoles en el microcentro porteño para reclamar y denunciar el rechazo a las políticas de ajuste aplicadas por la gestión del presidente Javier Milei en el sector.
La Marcha Federal de la Salud comenzó en la puerta del Ministerio de Salud de la Nación y se dirigió hacia Plaza de Mayo, junto a sindicatos, agrupaciones de pacientes, organizaciones sociales y médicas, bajo la consigna «La salud no puede esperar».
«Estamos exigiendo al gobierno de Milei y al ministro (de Salud, Mario) Lugones mayor presupuesto y una urgente recomposición salarial para el sector», sostuvieron desde la CTA Autónoma.
Esta iniciativa buscó visibilizar la crisis en el sector y el rechazo al plan que lleva adelante el Gobierno Nacional a través de la cartera que comanda Lugones; asimismo, contó con el apoyo del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y su ministro de salud bonaerense, Nicolás Kreplak.
Tanto el Foro por el Derecho a la Salud como los gremios que nuclean el sector denunciaron un recorte presupuestario de unos 63.000 millones de pesos en las partidas públicas sanitarias, por ese motivo, exigen frenar el «desguace» del sistema.
Entre otros puntos, señalaron el vaciamiento y la parálisis del Programa Remediar, que redujo significativamente la entrega gratuita de botiquines esenciales a centros de atención primaria, al mismo tiempo en que repudian el recorte del 40% del presupuesto del PAMI y los bajos salarios asignados a los médicos de cabecera.
Con respecto a la aplicación de vacunas e inmunización, alertan sobre demoras y desfinanciamiento en el Calendario Nacional de Vacunación y, por ende, a los posibles contagios o brotes de enfermedades virales.
Si bien la manifestación principal se concentró en la Ciudad de Buenos Aires, el itinerario contempló un alcance a nivel federal ya que, en paralelo, se replicaron marchas y actividades en distintas ciudades del interior como Rosario, Santa Fe, Gualeguaychú y Jujuy.
