La concentración comenzó en la Plaza Carlos Pellegrini, un lugar histórico para los hinchas del Cervecero y conocido como la mítica Plaza del Ascenso, donde Quilmes celebró su último regreso a Primera División antes de emprender el camino hacia el Estadio Centenario.
Con la presencia de familias enteras, niños, jóvenes y personas mayores, la jornada volvió a mostrar el fuerte vínculo entre Quilmes y su gente. Banderas, camisetas, bombos y cánticos acompañaron a los hinchas durante todo el recorrido.
La caravana avanzó por Vicente López rumbo al Centenario, en medio de un importante acompañamiento de los hinchas que se sumaron a la celebración.
El operativo policial estuvo coordinado a lo largo del recorrido y permitió que la movilización se desarrollara con normalidad hasta la llegada la cancha del QAC.
Una vez en el Centenario, los hinchas ingresaron y se ubicaron en la tribuna Indio Gómez baja, donde continuaron los festejos para cerrar una jornada marcada por la pasión y el sentido de pertenencia.
Una vez más, Quilmes volvió a demostrar que su historia no se explica solamente por los resultados deportivos: se construye también con cientos de personas que llevan al Cervecero como parte de su identidad y de nuestra ciudad.
