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Desde Madrid, Villarruel defendió la industria y volvió a marcar diferencias con el Gobierno

Desde Madrid, Villarruel defendió la industria y volvió a marcar diferencias con el Gobierno Desde Madrid, Villarruel defendió la industria y volvió a marcar diferencias con el Gobierno
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La vicepresidenta participó del XII Foro Parlamentario Iberoamericano y reclamó políticas públicas para las pymes, el empleo y la industrialización. Sus planteos volvieron a contrastar con el enfoque económico de la Casa Rosada.

La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias con el Gobierno de Javier Milei durante su participación en Madrid en el XII Foro Parlamentario Iberoamericano, donde defendió la necesidad de impulsar políticas públicas destinadas a las pequeñas y medianas empresas, el empleo y la industrialización.

Durante su exposición, Villarruel sostuvo que el avance de la inteligencia artificial (IA) plantea un desafío que excede lo tecnológico y requiere analizar sus efectos sobre el mundo laboral. En ese contexto, afirmó que “el ser humano que trabaja” debe ocupar un lugar central en los procesos de innovación.

“El debate sobre la Inteligencia Artificial no es meramente técnico, es una encrucijada humana”, planteó la vicepresidenta, y agregó que el desarrollo, la producción y el trabajo constituyen “los verdaderos cimientos de Iberoamérica”.

El rol del Estado y las pymes

Uno de los principales puntos de su discurso estuvo relacionado con el papel del Estado frente a la transformación tecnológica.

Villarruel consideró necesario que los Estados y los parlamentos implementen “programas audaces de apoyo” para las pequeñas y medianas empresas, a las que definió como un motor central del empleo.

Según su planteo, si la reconversión tecnológica avanza sin políticas destinadas a acompañar a las empresas y a los trabajadores, podría profundizarse la desigualdad en el acceso a los beneficios derivados de la digitalización.

La vicepresidenta también reclamó “políticas públicas serias que defiendan el arraigo federal y la industrialización”, una definición que vuelve a diferenciar su discurso del enfoque económico que sostiene la administración de Milei.

Una concepción diferente sobre el empleo

Villarruel también rechazó que la respuesta frente a las dificultades laborales pase exclusivamente por mecanismos de asistencia estatal.

“Ante el desafío del empleo, la respuesta jamás puede ser el repliegue asistencialista ni la resignación de un subsidio permanente”, afirmó.

En la misma línea, sostuvo que ninguna transferencia económica puede reemplazar el trabajo y reivindicó el empleo como una herramienta de realización personal y familiar.

Su planteo combina, de esta manera, dos cuestiones: una mayor intervención pública para acompañar a las empresas y la capacitación frente a los cambios tecnológicos, pero sin plantear un esquema basado exclusivamente en subsidios.

La diferencia con el rumbo económico de Milei

Las declaraciones de Villarruel adquieren relevancia por las diferencias que mantiene con la orientación económica de la Casa Rosada.

El Gobierno de Milei sostiene un esquema basado en la reducción de regulaciones, la apertura de la economía y una menor intervención estatal en determinados sectores productivos. Desde el oficialismo también se argumenta que actividades como energía, minería, agroindustria y sectores exportadores pueden convertirse en motores del crecimiento y generar actividad sobre otras ramas productivas.

La discusión sobre la política industrial también atraviesa el vínculo entre el Gobierno y la Unión Industrial Argentina (UIA). Mientras los industriales vienen planteando problemas relacionados con costos, impuestos, logística, financiamiento y competitividad, desde el Ejecutivo se descarta regresar a un esquema de protección industrial basado en restricciones y subsidios sectoriales.

En ese escenario, la reivindicación de la industrialización expresada por Villarruel vuelve a mostrar una diferencia de enfoque respecto de la política económica oficial.

La IA y el futuro del trabajo

El eje tecnológico ocupó buena parte de la intervención de la vicepresidenta en Madrid.

Villarruel sostuvo que la expansión de la inteligencia artificial modificará las condiciones en las que se desarrolla el trabajo y planteó la necesidad de que las instituciones acompañen ese proceso.

Su preocupación central estuvo puesta en evitar que los beneficios económicos derivados de la transformación digital queden concentrados mientras determinados sectores laborales pierden oportunidades de empleo o capacidad de adaptación.

El planteo se inscribió dentro de uno de los cuatro ejes principales del foro parlamentario, dedicado precisamente al impacto de la inteligencia artificial y a la adaptación de los parlamentos frente a esa transformación.

Una agenda internacional en Madrid

La vicepresidenta llegó a España acompañada por una delegación de senadores integrada por Maximiliano Abad, de la UCR; Natalia Gadano, de Moveré Santa Cruz; Martín Goerling Lara, del PRO; y Sandra Mendoza, de Convicción Federal.

Durante su estadía mantuvo reuniones con autoridades parlamentarias españolas y de otros países de la región.

También participó de actividades vinculadas con el foro junto al rey Felipe VI, mientras que el encuentro parlamentario reunió a representantes de los países integrantes de la comunidad iberoamericana.

Entre los temas abordados durante las jornadas aparecen además los desafíos de las democracias contemporáneas, la fragmentación política, la polarización, la desinformación, la igualdad de género y el papel de la diplomacia parlamentaria.

Villarruel vuelve a exponer su propia agenda

La intervención en Madrid se suma a otras apariciones públicas recientes en las que Villarruel planteó posiciones propias sobre producción, impuestos, empleo e infraestructura.

A comienzos de septiembre, durante la Exposición Rural de Chivilcoy, la vicepresidenta había reclamado una reforma impositiva que favoreciera a quienes producen y había planteado la necesidad de una política productiva con mayor atención a las particularidades del territorio.

Ahora, desde Madrid, volvió a poner el foco en la industria, las pymes y el empleo, mientras el Gobierno nacional mantiene su estrategia económica y sostiene que el cambio de estructura productiva debe orientarse hacia sectores con mayor capacidad exportadora.

Las diferencias entre ambas miradas no implican por sí mismas una ruptura institucional, pero reflejan dos enfoques distintos sobre el papel que deben cumplir el Estado, las empresas y las políticas públicas frente a los cambios económicos y tecnológicos.

En Madrid, Villarruel volvió a dejar planteada su posición: industrialización, producción, empleo y apoyo a las pymes como ejes de una política de desarrollo, mientras la administración de Milei mantiene como prioridad la reducción de la intervención estatal y la transformación de la estructura productiva argentina.

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