En total, desde el primer caso detectado en diciembre pasado en China, el mundo acumulaba hoy 54,6 millones de contagios de la COVID-19 y 1,32 millones de decesos, según el recuento permanente de la universidad Johns Hopkins (JHU).
El virus no de tregua en Estados Unidos. El país más afectado por la pandemia, y que actualmente atraviesa una tercera ola de contagios, contabilizó ayer 133.045 nuevos enfermos -por 13 días por arriba de los 100.000- y 616 muertes, e impuso nuevas medidas restrictivas.
En Chicago se pidió a los habitantes permanecer en casa a partir hoy, Nuevo México se apresta a un confinamiento total, Washington prohibió reuniones en interiores y restringió capacidad de comercios, Michigan anunció educación virtual y prohibió actividades recreativas, California aplicó cierre de comercios en 12 condados y, la semana pasada, Nueva York aplicó nuevas restricciones en bares y restaurantes.
En cambio, el segundo país con más casos, India, redujo la tasa de infección en estas últimas semanas, si bien ya supera los 8,84 millones y acumula 130.070 fallecidos, mientras que Brasil, el tercero, suma más de 5,86 millones y 165.798, respectivamente.
