Las ventas minoristas pyme registraron un descenso interanual del 3,8% durante el mes de julio, marcando además un retroceso intermensual del 2,1% y un acumulado negativo del 2,7% en los primeros siete meses del año, según el último reporte de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El retroceso en la medición interanual obedeció al agotamiento de la liquidez extraordinaria aportada por el aguinaldo en el mes anterior, cuya ausencia, combinada con la mayor incidencia de las tarifas de servicios sobre el presupuesto familiar, profundizó la cautela del consumidor.
Este escenario, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, derivó en una demanda defensiva que acotó el consumo a la adquisición de bienes indispensables de la canasta básica, fármacos recetados e insumos de reposición inmediata, postergando la compra de bienes durables, indumentaria y productos de mayor valor unitario.
En lo que respecta a la percepción cualitativa sobre el estado del negocio, el 48,1% de los comerciantes consultados sostuvo que su nivel de actividad «se mantuvo estable con relación al mismo período del año anterior», evidenciando un descenso de dos puntos porcentuales en comparación con junio.
