En el marco del debate por el proyecto de ley de regulación del acceso a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y a la atención postaborto, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, participó de la reunión plenaria de las comisiones Banca de la Mujer, de Justicia y Asuntos Penales, y de Salud del Senado de la Nación.
«He tomado esta causa desde hace muchos años y sigue siendo por las mismas razones, primero porque como todo médico queremos que las cosas no sucedan, o sea, prevención y si suceden que tengan menores consecuencias», aseguró González García al iniciar su intervención ante los senadores.
Desde el punto de vista de la salud pública y la prevencion, para el ministro de Salud, el proyecto va a generar «un efecto inmediato sobre la mortalidad y morbilidad materna como consecuencia de abortos» porque «el aborto tal como está causa muerte y la penalización solo sirve para estigmatizar a las mujeres y para que recurran tarde a los sistemas de salud».
El titular de la cartera sanitaria explicó que en la actualidad la práctica del aborto sucede «pero no sucede igual» por lo cual consideró que el proyecto introduce una perspectiva de justicia social, ya que «una mujer argentina que tiene educación y dinero está accediendo a una innovación tecnológica sustantiva que es la droga. Si tiene entre 6.800 y 10.000 pesos puede acceder al misoprostol y asesorarse por un médico, pero hay otro sector más vulnerable que no tiene el dinero, ni la educación, ni el entorno para eso y eso hace que recurran a medidas tremendas y los médicos sabemos lo que es cuando llega algo con estas características», manifestó González García.
