Alertan que la derogación de la ley anti salmoneras podría provocar un desastre ambiental
El biólogo e investigador del CONICET Guillermo Folguera advirtió que una eventual derogación de la ley que prohíbe la instalación de salmoneras provocaría la destrucción de diversos ecosistemas en la provincia de Tierra del Fuego y ocasionaría daños irreparables.
El planteo se vincula con la Ley Provincial 1355, que impide el desarrollo de la salmonicultura en aguas fueguinas. Legisladores locales impulsan su derogación, pese a la oposición de distintos sectores de la comunidad, principalmente por el impacto ambiental que genera este tipo de producción.
Folguera formuló estas declaraciones en el programa Un Domingo Perfecto, conducido por Carolina Fernández en Radio Splendid, donde aclaró que el debate no se centra en la producción de salmones en sí, sino en el modelo industrial utilizado por las grandes empresas del sector. “No estamos solo frente a una discusión entre proteger o producir, sino que es necesario discutir las formas de producción”, sostuvo.
El investigador explicó que el sistema aplicado en países productores genera, con el paso del tiempo, contaminación, degradación de los ecosistemas marinos y condiciones sanitarias deficientes para los peces, que quedan expuestos a enfermedades.
“Los daños de las megafactorías salmoneras están claramente documentados. Se utilizan grandes tubos que se sumergen en el mar, y cada uno puede contener hasta 100.000 ejemplares”, señaló. Además, indicó que muchas empresas operan con alrededor de diez de estas estructuras, lo que implica más de un millón de peces en condiciones de hacinamiento.
Según detalló, las consecuencias ambientales son graves, ya que los peces liberan materia fecal dentro de los contenedores, lo que debilita su sistema inmune y los vuelve más propensos a enfermedades. “Cuando esto ocurre, los productores arrojan al mar fungicidas, antibióticos y antivirales. Todo el entorno recibe tanto los excrementos como los químicos, afectando al resto de la fauna marina”, explicó.
Folguera también advirtió que Argentina toma como referencia el modelo chileno, que presenta antecedentes negativos. “El caso chileno muestra cómo el fondo marino se degrada y muere. Con el tiempo, las producciones deben trasladarse porque los salmones comienzan a enfermarse y a morir, dejando ecosistemas destruidos”, afirmó.
Por último, remarcó que la eventual derogación de la ley implicaría un grave retroceso ambiental. “Avanzar en esa dirección sería habilitar el envenenamiento y la intoxicación del mar”, concluyó.