El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias que puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más frecuentes en niños y en personas que tienen antecedentes personales o familiares de alergia.
Los síntomas incluyen sensación de pecho cerrado u oprimido, dificultad respiratoria (disnea), tos o silbidos (sibilancias) en el pecho.
Los síntomas son variables, cambian de un momento al otro. Esta variabilidad es característica del asma.
Como toda enfermedad crónica, se controla, pero no se cura, sin embargo, quienes la presentan pueden llevar una vida normal si aprenden a controlarla.
-¿Cuáles son las causas?
-En las personas con asma, los bronquios se inflaman, aumentando el grosor de sus paredes, se estrechan y aumentan la producción de moco. Esto se produce por una respuesta exagerada a ciertas sustancias o situaciones que llamamos “factores desencadenantes”.
-¿Cuáles son los factores desencadenantes?
- Infecciones respiratorias virales.
- Humo del tabaco.
- Exposición a irritantes ambientales (humos de cocina, material de limpieza, pinturas, etc.).
- Cambios climáticos.
- Ejercicio.
- Estrés emocional.
- Sustancias que desencadenan procesos alérgicos, llamados alérgenos: polvo, polen, pelos de animales, ciertos alimentos, colorantes, aditivos, etc.
- Algunos medicamentos como la aspirina.
- Factores hormonales (menstruación, embarazo).
- Reflujo gastroesofágico.
Estos factores pueden variar de persona a persona y en la misma persona en distintos momentos.
