El autismo o Trastorno del Espectro Autista (TEA), es una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona a lo largo de toda la vida, se caracteriza por presentar dificultades en la comunicación social y en la interacción con pares y diferencias en la conducta que pueden variar desde patrones poco flexibles hasta intereses o comportamientos más restringidos o repetitivos.
El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo se conmemora el 2 de abril tras una iniciativa establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2007, mediante una resolución de la Asamblea General, con el objetivo de aumentar la conciencia pública sobre el autismo, promover la inclusión social, educativa y laboral, fomentar el respeto por la diversidad neurobiológica e impulsar el acceso a diagnóstico temprano y apoyos adecuados.
Según un informe, el autismo es una condición heterogénea: cada persona presenta un perfil único de fortalezas, desafíos y necesidades de apoyo, mientras que, en las últimas décadas, se observó un aumento en su prevalencia, especialmente en casos sin discapacidad intelectual asociada, ya que, se estima que entre el 60% y el 70% de las personas con TEA no presentan compromiso intelectual, lo que evidencia la amplia diversidad dentro del espectro.
