Como cada 29 de agosto, se conmemoró el sábado el Día de la Virgen de la Guardia, Patrona de Bernal, además de celebrarse el Día de la localidad, recordando el aniversario de la declaración como Ciudad, en julio de 1960.
La advocación, tan arraigada en el sentir de la comunidad bernalense, comenzó en 1490 en la ciudad italiana de Génova, pero llegó a la localidad en 1891. Cuatro años más tarde se bendijo la capilla, que en 1914 se erigió como parroquia atendida por los sacerdotes salesianos de Don Bosco. El 7 de septiembre de 1986, el entonces obispo de Quilmes, monseñor Jorge Novak, declaró a Nuestra Señora de la Guardia Patrona Principal de la Ciudad de Bernal.
Fue en 2006, cuando a partir de la conformación de una Comisión de Fiestas Patronales, el Honorable Concejo Deliberante quilmeño estableció que el 29 de agosto sea el Día de Bernal. La Ordenanza que lo dispone es la Nº 10.448 y fue aprobada el 22 de agosto de ese año.
El sábado, durante la tarde, la imagen de la Virgen recorrió las calles de la localidad junto a los Bomberos Voluntarios de Bernal. En contexto de pandemia, no fue una procesión con feligreses, por lo que el evento se pudo observar mediante la página de Facebook de la Obra Salesiana de Bernal.
También se desarrolló, vía streaming, la tradicional misa presidida por el padre obispo Jorge Tissera, que recordó las pandemias que sufrió la Argentina en su historia y llamó a mantener las esperanzas en medio de las «condiciones económicas, sociales y sanitarias» que genera actualmente el coronavirus.
«De una crisis no se puede salir iguales: o salimos peores o salimos mejores. Esa es nuestra opción», advirtió, bregando por una resolución que genere un «mundo más sano y más justo».
En tanto, los tradicionales Fogones este año no se harán debido a la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus.

