Quilmes rescató un punto cuando parecía que se iba derrotado, tras visitar a Temperley. Cerveceros y Gasoleros igualaron 2 a .2.
Facundo Pons abrió el resultado para el Cervecero a los 17 pero en el complemento en cuatro minutos, a los 62 Lucas Pittinari y a los 66 Mauro Molina lo dieron vuelta. Pero en tiempo agregado, Brando Obregón selló el empate.
El Cervecero, como había ocurrido ante Estudiantes de Río Cuarto, dejó pasar la oportunidad de sumar de a tres ante un rival que no está en la pelea de arriba y que llevaba dos derrotas consecutivas.
Pero el conjunto de Facundo Sava jugó un mal partido y debió conformarse con la igualdad en el último instante del partido para poder llevarse algo de Temperley.
El técnico de Quilmes pensó un partido con una línea de 5 pero a los 10 minutos se dio cuenta que el rival no atacaba con dos delanteros centrales y entonces corrigió el error, adelantando a Emanuel Moreno y corriendo a Ramiro Arias al lateral.
Lo que no pudo arreglar fue el rendimiento que tuvo su equipo. Quilmes estuvo impreciso en el manejo de la pelota y sin movilidad de mitad de cancha en adelante.
Pero a diferencia de su rival fue contundente, en la primera vez que pisó el área convirtió. Centro desde la izquierda de Julián Bonetto, Federico Anselmo le falló el taco y apareció Pons por el segundo palo para poner el 1-0-
Todas las llegadas habían sido del local. Agustín Allione desde afuera probó un par de remates pero encontró bien ubicado al arquero Matías Budiño.
En el único error que cometió el debutante Budiño, -dejó corta una pelota con el pie- casi Temperley encuentra el empate pero Molina no pudo definir con el arco desprotegido.
Pero el arquero de Quilmes tuvo que intervenir ante Franco Díaz que casi lo anticipa ante un quedo de Pier Barrios.
El local también estuvo cerca del empate con un remate de Claudio Villagra que salió cerca del palo derecho.
La única respuesta de un Quilmes carente de juego fue un tiro libre bien ejecutado por Moreno que Joaquín Papaleo, arquero de Temperley sacó al córner.
En el complemento, Quilmes fue más de lo mismo. No pudo manejar nunca el partido y el rival tan solo con el empuje lo metió al equipo de Sava contra su propio arco.
El entrenador reaccionó tarde con los cambios, su equipo demandaba jugadores que pudiesen tener la pelota.
Temperley dio vuelta el resultado. Luego de un córner desde la derecha, Pittinari de media vuelta y ayudado por un rebote puso el 1-1.
Tan solo cuatro minutos más tarde, hicieron rápido un tiro libre que encontró dormido a todo Quilmes, Allione lo dejó solo a Molina que definió cruzado y puso el 2 a 1.
Luego sí, Sava metió a Obregón y al debutante Facundo Silva y Quilmes recién pudo irlo a buscar a Temperley.
Sin embargo, la postura del Cervecero pudo traer sus consecuencias. El ingresado Facundo Pumpido se perdió el tercero en un mano a mano con Budiño.
Hasta que en el último minuto, luego de un rebote Obregón con una definición poco ortodoxa. Le pegó haciendo impulso con la otra pierna y puso el empate final.
El Cervecero pudo salvar un punto en el último respiro del partido. No le sirve para la pelea de arriba, ya que el puntero Almirante Brown amplió la ventaja.
Deberá seguir corrigiendo errores para poder mantenerse en la lucha por el ascenso.
El próximo partido será el domingo a las 16 frente a Deportivo Maipú en el Centenario.
Quilmes no podrá dejar pasar más oportunidades de ganar ante rivales que se encuentran lejos en la tabla de posiciones.
De eso se trata la lucha de arriba. Hay que marcar diferencias en la cancha, no solo en la tabla.
El Cervecero estrenó indumentaria; en el final hubo problemas con la directiva
Quilmes presentó su nueva camiseta y lo hizo como visitante y ante Temperley. La casaca es de color negra con logos y números dorados. La particularidad es que en lugar del escudo hay una letra «Q».
También el arquero Budiño tuvo su presentación de indumentario y lució un llamativo color rosa.
Pero las remeras no fueron el único estreno, ya que los jugadores lucieron ropa de tiempo libre y barbijos también de color negro y con una «Q» negra en el pecho.
El final menos deseado
A pesar de haber logrado el empate en el epílogo del partido no fue el mejor final para Quilmes, ya que directivos que se encontraron en la tribuna cruzaron insultos con un alcanzapelotas, jugador de divisiones juveniles de Temperley.
Pero no solo hubo cambio de palabras sino que casi pasa a mayores, ya que hubo un intento de pelea alambrado de por medio. Todo fue visto por las autoridades de la seguridad.


