El boxeador quilmeño Sergio Maravilla Martínez está abocado a una exigente preparación con miras a su próxima pelea y al estreno de una obra de teatro en la que será el actor protagónico y asimismo el de unos 15 personajes laterales.
Tras su reparación el 21 de agosto con una victoria antes del límite a expensas de José Miguel Fandiño en Torrelavega y de un par de semanas que calificó «de descanso activo», el quilmeño inició este martes su rutina de entrenamiento de doble turno a las órdenes del entrenador Tinín Rodríguez y del preparador físico David Navarro.
«Ha sido una jornada intensa, bastante intensa, ¿sabe?, mucha caña, está muy bueno trabajar así, es estupendo ver los progresos rápido, muy rápido», explicó el experimentado boxeador y adelantó que prevé volver a combatir el 1 o 2 de diciembre ante un rival cuyo nombre aún desconoce.
«Las fechas son tentativas, pero en principio mi equipo y yo acordamos eso y salvo que la cosa se nos complique con la COVID-19, pelearemos en esos días, a lo sumo una semana después, pero seguro que ante un rival más exigente que Fandiño, más duro, que permita evaluar dónde estoy parado».
Martínez, cuyo récord es de 52-3-2 con 29 definiciones categóricas, fue distinguido con el sexto lugar del ránking mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), detrás del británico Chris Eubank; del ruso Magomed Madiev; del norteamericano Carlos Lindsey Monroe; del canadiense Patrice Volny y del bielorruso Mikalai Viesalou y por delante del bahameño Tureano Johnson; del australiano Michael Zerafa; del francés David Papot y del alemán Anatoli Muratov.
«Claro que me sorprendió un poco, es todo muy rápido, pero en el boxeo pasan estas cosas, algunas me han venido en contra, esta ha venido a mi favor y trataré de aprovecharla», observó Martínez y ratificó su esperanza de disponer de una oportunidad ante el campeón de la AMB, el japonés Ryota Murata, quien no sube a un cuadrilátero desde el 23 de diciembre de 2019 cuando se impuso por nocaut técnico en cinco vueltas al canadiense Steven Butler.
Entretanto, el multifacético excampeón mundial superwelter y mediano se reveló entusiasmado por él próximo estreno de la obra de teatro Bengala, un unipersonal en el que por mera coincidencia se pondrá en la piel de un boxeador de 45 años.
«El personaje que interpreto tiene una ciclotimia tremenda, pasa de un estado a otro en instantes, de la risa a carcajadas del Joker -del Guasón como le decimos en la Argentina- al llanto. Y tengo un trabajo muy intenso con el director y los coaching», narró el quilmeño y brindó detalles de la obra.
El experimentado boxeador cambiará momentáneamente el ring por la tablas de los escenarios, su otra pasión.
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