El Senado reactivará este miércoles el debate sobre el proyecto de regularización de la tenencia de armas de fuego, que también contempla la prórroga de un programa nacional de entrega voluntaria de armas y municiones para su destrucción.
La Libertad Avanza busca convertir la iniciativa en ley durante la primera semana de mayo. Con ese objetivo, el próximo miércoles intentará firmar dictamen en un plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Penales y de Seguridad Interior.
Durante la reunión expondrá Juan Pablo Allan, director ejecutivo del Registro Nacional de Armas (RENAR).
El proyecto fue enviado en mayo de 2024 por el presidente Javier Milei junto a la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados desde octubre del mismo año.
La iniciativa establece un procedimiento para regularizar la tenencia legítima de armas mediante una declaración ágil que podrá realizarse de manera virtual.
Además, quienes renueven su Credencial de Legítimo Usuario dentro de los 90 días previos al vencimiento no deberán volver a acreditar idoneidad en el manejo ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC).
Por otra parte, se propone extender hasta el 31 de diciembre de 2027 el Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego. Este permite a quienes posean armas no autorizadas entregarlas de forma anónima para su destrucción, sin consecuencias legales.
En ese marco, se prevé un plazo de 360 días para que quienes tengan armas no registradas puedan presentarse ante la ANMaC.
El programa contempla además un incentivo económico a través de un cupón canjeable por efectivo para fomentar la entrega voluntaria.
El procedimiento comienza con la carga virtual del arma mediante su número de serie, lo que permite detectar si tiene pedido de secuestro y ponerla a disposición de la Justicia. Luego, al momento de la entrega, el arma es inutilizada en presencia del usuario y posteriormente destruida.
Desde la ANMaC aclararon que la normativa apunta a la tenencia legal de armas de fuego y no a la portación, que continúa restringida a fuerzas de seguridad y personal autorizado.
