El arquero de Quilmes, Esteban Glellel, analizó el empate sin goles ante Nueva Chicago en el Estadio Centenario y dejó varias definiciones tras un partido que tuvo al Cervecero como protagonista por momentos, pero que no logró quebrar el cero.
“Fue justo el empate”, sintetizó el guardameta, aunque no ocultó su sensación de bronca por no haber podido quedarse con la victoria: “nuestra localía pesa en el rival y nos da bronca no habernos quedado con los 3 puntos”.
En relación al desarrollo del encuentro, Glellel remarcó que el equipo tuvo un buen rendimiento, sobre todo en la primera mitad: “sacando los últimos 10 minutos donde sufrimos un poco, el primer tiempo fue prácticamente nuestro. Pudimos haber aprovechado alguna que otra situación para ponernos en ventaja y el segundo tiempo fue más parejo”.
Además, el arquero se refirió a la jugada clave de la noche, cuando contuvo un penal sobre el final del primer tiempo, y reveló que fue producto del análisis previo: “vimos los penales y habíamos visto que Cocinano abría el pie cuando estaba parado muy recto a la pelota y el único que había cruzado estaba parado inclinado”.
En lo personal, Glellel valoró su regreso al equipo titular: “estoy contento de volver a jugar”, aunque dejó en claro que lo colectivo está por encima de lo individual: “los logros personales pasan a un segundo plano y me quedo con poder aportar para ayudar al equipo”.
Por último, el arquero del QAC destacó el trabajo diario del plantel y la exigencia constante que implica estar preparado: “uno trabaja día a día para dar lo mejor y poder rendir. El fútbol tiene esa dinámica que de un momento a otro te toca estar adentro y te da el desafío de poder estar a la altura”.
