Entre los invitados por los 20 años del Juzgado Federal de Quilmes estuvieron el padre auxiliar Eduardo Redondo de la Diócesis de Quilmes, el ministro de Justicia de la Nación, Juan Mahíques, el doctor Diego Barroetaveña, el doctor Carlos Vallefín, el fiscal Carlos Stornelli, el doctor Roberto Minguillón, la fiscal Silvia Cavallo, el doctor Ariel Lijo, el doctor Mario Kohan, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, la intendenta interina de Quilmes, Eva Mieri, el intendente de Berazategui, Carlos Balor, el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, el ex intendente de Quilmes, Sergio Villordo, la doctora Jimena Camaño (en representación del doctor Eduardo Camaño), Julio Piumato, el doctor Bienvenido Rodríguez Basalo, el comisario general Luis Rollé (Policía Federal Argentina), el comisario general Javier Villar (Policía de la Provincia de Buenos Aires), entre otros.
Más detalles sobre el discurso del juez federal Luis Armella: «quisiera hacer un especial reconocimiento a mis secretarios, verdadera columna vertebral de este jugado. Ellos son los que han formado a los chicos con un cariño casi paternal, con mucha paciencia, pero sobre todas las cosas, con mucho amor. Le han puesto el corazón en la formación del personal».
«Me han apoyado en los momentos difíciles, son materia de consulta, son amigos y me soportan, que no es fácil. Así que mi mayor reconocimiento a mis señores secretarios, (a todos los conocimientos que han aportado. Para mí es un honor trabajar con ustedes y ya más que secretarios, son amigos».
«También tuvimos momentos difíciles, pasamos momentos difíciles, pero no son atribuibles a nadie más que a mí. A los errores cometidos y sobre todo a la vanidad en la que pude haber incurrido. Yo aprovecho este momento para pedir disculpas públicamente a todo el personal y a mi familia, que han tenido que soportar a veces situaciones bastante injustas e inmerecidas. Pero bueno, gracias a Dios hemos superado esa instancia y hoy rezo todos los días para ser no solamente mejor juez, sino mejor persona. Y les prometo que nunca más van a pasar por esas circunstancias».
«Aparte de cumplirse 20 años de juzgado, también se cumplen 20 años míos como jueces. Nacimos juntos, juramos el mismo día, desandamos en funciones ese mismo día, un 22 de marzo. Jorge Rodríguez es testigo de esos momentos».
LA FAMILIA
«Yo no puedo dejar de agradecerle a la vida y a Dios por el lugar que ocupo. Yo nunca pensé ni en los sueños más remotos que podía llegar a ser juez. Nacido en la pobreza de una gran inmigrante, habiendo perdido a mi padre de chico, quiero mencionarlo y quiero recordarlo».
«Igual que a mi madre, que detrás del pedal de una Singer mantuvo esa casa. Recordar al nonno, que fue el que le crió un padre, a la nonna, y a todos esos italianos que me tuvieron en brazos. En especial mención quiero hacer a mi familia, a mi mujer».
«Porque mientras yo he luchado por llegar a juez federal y poner todo esto que hoy se ve en funcionamiento, Marina crió a los chicos solos. Se podría decir que ella se ocupó de toda la casa y sobre todo la crianza de los chicos. Peloteros, escuelas, jardín, pediatra».
«Para tener estos tres hijos de los que estoy sumamente orgulloso. Así que muchas gracias Marina, sin vos yo no podría estar acá. Gracias por los maravillosos chicos, los criaste muy bien».
«Bueno, nada más, hago votos a Dios para que los años que nos queden juntos sean los mejores y los más felices. Que podamos compartir muchos años más juntos, que el juzgado siga creciendo, que se siga manteniendo este espíritu pionero que le dimos de humildad, de trabajo, de constancia. Sobre todo de trabajo duro y de entender que nada es gratis, que nada se da porque sí».
«Sino que es todo fruto del esfuerzo. or lo menos así me crié yo y así formé este juzgado. Para terminar, si me permiten, voy a leer una poesía que un poco representa, si no bien directamente, pero sí el espíritu que yo he querido darle a este juzgado y un poco hace a la esencia del mismo».
UNA POESIA
«De pie sobre el andamio, en tanto hacen la casa, cantan los albañiles como el pájaro canta. Cuando construyen el nido, de pie sobre una rama, cantan los albañiles italianos, cantando realizan las proezas heroicas estos bravos que han llenado la historia de prodigiosos cantos. Hacen subir las puntas de agudos rascacielos, trepan por los andamios, y en lo alto sientan ellos que una canción de Italia se les viene al encuentro».
«Más líricos que el pájaro son estos que yo elogio. El nido que construyen no es para su reposo, el techo que levantan no es para sus retoños, ellos cantan haciendo las casas de los otros. Muchísimas gracias doctor por sus palabras».
«Quisiera agradecerle a todos su presencia y la valoro infinitamente, porque esto es muy importante para Quilmes, es muy importante para mí en lo personal, es una historia de vida», señaló Armella en el cierre del acto oficial.
