Un grupo de jubilados ingresó a la UGL 37 del PAMI Quilmes para denunciar el deterioro en la atención de la obra social.
La oficina ubicada en Andrés Baranda 1265 fue ocupada por afiliados, integrantes del Sindicato de Jubilados de Quilmes y organizaciones políticas.
Los abuelos denunciaron recortes en la entrega de medicamentos, demoras en la asignación de turnos médicos y retrasos en todas las prestaciones.
“Mientras el gobierno habla de combatir ‘la casta’, la realidad es que el ajuste recae sobre el pueblo: menos cobertura, más burocracia, demoras en medicamentos, trabas para acceder a tratamientos y abandono de quienes más necesitan del Estado”, expresó ATE en un comunicado.
Por su parte, UTI Seccional Conurbano comparó la situación actual con la de los años 90, «cuando los trabajadores de PAMI tuvieron que organizarse para defender la institución frente a las amenazas de cierre y vaciamiento, hoy volvemos a levantar ese símbolo para defender el salario, los puestos de trabajo y el derecho de nuestros afiliados a una atención digna”.
