La Legislatura porteña sancionó por unanimidad la incorporación de la sala de 3 años al tramo obligatorio del Nivel Inicial. El Gobierno deberá garantizar progresivamente las vacantes y adecuar la oferta educativa durante los próximos dos años.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves, por unanimidad, una ley que establece la obligatoriedad de la escolaridad a partir de los 3 años en el ámbito porteño. La medida comenzará a implementarse desde el ciclo lectivo 2027 y contempla un período de adecuación de dos años para ampliar la oferta educativa y garantizar el acceso a una vacante.
La iniciativa fue aprobada con 57 votos afirmativos, sin votos negativos ni abstenciones, y convierte a la sala de 3 años en parte del tramo obligatorio del Nivel Inicial.
La nueva normativa establece además que el Poder Ejecutivo porteño deberá garantizar progresivamente las condiciones necesarias para que todos los niños y niñas de esa edad puedan acceder al sistema educativo.
Un cambio que comenzará a aplicarse en 2027
La obligatoriedad entrará formalmente en vigencia durante el ciclo lectivo 2027. Sin embargo, la ley establece un plazo de dos años para que el Gobierno de la Ciudad pueda adecuar de manera progresiva la oferta existente.
Ese proceso deberá contemplar la ampliación de vacantes, infraestructura, recursos y la incorporación al sistema educativo oficial de niños que actualmente concurren a Centros de Primera Infancia (CPI), Centros de Desarrollo Infantil (CeDI) y jardines incluidos en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales.
También se plantea la necesidad de fortalecer las condiciones de inclusión y de sostenimiento de la asistencia escolar entre los niños de 3 años.
A su vez, la norma establece que deberá avanzarse progresivamente en una mayor disponibilidad de jardines de doble jornada y modalidades de asistencia flexible, con el objetivo de atender las distintas necesidades de las familias.
Prioridad para quienes ya concurren a sala de 2
Uno de los aspectos que tendrá impacto directo sobre las familias será el sistema de asignación de vacantes.
Una vez que la ley sea publicada en el Boletín Oficial, el reglamento de Inscripción en Línea establecerá que los niños y niñas que actualmente se encuentren matriculados en sala de 2 años tendrán prioridad para obtener una vacante en sala de 3 durante 2027.
La medida apunta a ordenar el proceso de transición y garantizar continuidad en las trayectorias educativas iniciadas durante los primeros años de vida.
La caída de los nacimientos, uno de los argumentos
Entre los fundamentos utilizados para impulsar la reforma aparece un dato demográfico que atraviesa actualmente al sistema educativo porteño: la fuerte disminución de los nacimientos.
Según los fundamentos de la ley, entre 2014 y 2024 la cantidad de nacimientos en la Ciudad se redujo alrededor de un 50%, profundizando una tendencia descendente que ya se venía registrando desde años anteriores.
Para los legisladores, esta situación genera una oportunidad para planificar la ampliación de la cobertura de la educación inicial aprovechando parte de la infraestructura existente.
El objetivo planteado es que la menor cantidad de niños en determinados niveles permita reorganizar progresivamente recursos y espacios para ampliar el acceso a la sala de 3 años.
Una cobertura que ya es elevada, pero todavía no universal
La discusión también se apoya en los niveles actuales de escolarización.
La asistencia de los niños de 4 y 5 años se encuentra próxima al 100% en la Ciudad, mientras que la cobertura de la sala de 3 años es menor.
De acuerdo con los datos citados durante el debate legislativo, el Censo 2022 registró una asistencia cercana al 88% entre los niños de 3 años. Por otra parte, la Encuesta Anual de Hogares porteña indicó que en 2024 el 91,2% de los niños de esa edad concurría a jardines o centros de primera infancia cuando existía disponibilidad de vacantes.
La incorporación de la sala de 3 al sistema obligatorio busca, de esta manera, transformar una cobertura elevada pero todavía incompleta en un acceso universal.
Educación inicial y desigualdad de oportunidades
La ampliación de la obligatoriedad también fue presentada como una herramienta para reducir desigualdades desde los primeros años.
La educación inicial no solamente representa el comienzo de la trayectoria escolar, sino que constituye una etapa fundamental para el desarrollo del lenguaje, la socialización, la autonomía, el juego y las primeras experiencias de aprendizaje.
Desde la Legislatura se sostuvo que garantizar el acceso desde los 3 años puede contribuir a evitar que las diferencias de origen social se profundicen posteriormente durante la trayectoria educativa.
La medida también tiene una dimensión vinculada con la organización familiar. Una mayor disponibilidad de instituciones educativas y de modalidades horarias podría facilitar la organización del cuidado y favorecer la participación laboral de los integrantes de los hogares, especialmente de las mujeres.
Jorge Macri destacó el acuerdo político
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, celebró la sanción y destacó que la iniciativa haya conseguido el respaldo de todas las fuerzas políticas representadas en la Legislatura.
Macri sostuvo que los primeros años resultan decisivos para el desarrollo de los chicos y remarcó la importancia del lenguaje, la curiosidad, la convivencia, el juego, la expresión y el aprendizaje durante esa etapa.
La ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel, también respaldó la medida y afirmó que el inicio temprano de la trayectoria educativa constituye una prioridad para la gestión.
La funcionaria planteó que la obligatoriedad de la sala de 3 representa un paso para garantizar oportunidades de desarrollo integral de manera más equitativa.
El desafío ahora será garantizar las vacantes
La aprobación de la ley abre una nueva etapa que tendrá como principal desafío su implementación efectiva.
La obligatoriedad implica no solamente establecer que los niños deben concurrir al sistema educativo, sino también que el Estado porteño debe contar con la infraestructura y las vacantes necesarias para hacer efectivo ese derecho.
Por ese motivo, los próximos dos años serán determinantes para la ampliación de la oferta, la adecuación de establecimientos, la incorporación progresiva de instituciones y el fortalecimiento de los recursos destinados al Nivel Inicial.
La Ciudad se encamina así a incorporar formalmente a los niños de 3 años dentro del sistema educativo obligatorio, en un contexto marcado simultáneamente por la necesidad de ampliar derechos educativos y por una transformación demográfica que modificó la cantidad de alumnos que ingresan cada año al sistema.
