Los departamentos de Pastoral Social y Justicia y Paz de la Vicaría de Solidaridad de la Diócesis de Quilmes expresaron su profundo dolor por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, y renovaron su llamado a construir una sociedad libre de violencia contra las mujeres.
A través de un documento titulado “Sangre que quiere ser semilla”, difundido en la antesala de una nueva movilización de Ni Una Menos, la Iglesia quilmeña manifestó su preocupación por el crecimiento de los casos de violencia de género y reclamó una mayor toma de conciencia social y política frente a una problemática que sigue cobrando víctimas en todo el país.
“El crimen de Agostina Vega en Córdoba, una adolescente de 14 años, renueva el horror de una verdadera ‘plaga’, como decía el Papa Francisco refiriéndose a los femicidios”, señalaron desde la Vicaría de Solidaridad.
El pronunciamiento se conoció en el marco de una nueva convocatoria de la Asamblea Ni Una Menos, prevista para el 3 de junio, y busca acompañar el reclamo por el fin de la violencia machista y la protección efectiva de mujeres, niñas y diversidades.
En el documento, además, se advierte sobre la gravedad de la situación actual. Según los datos citados por la Iglesia, entre enero y mayo de 2026 se registraron entre 80 y 101 víctimas fatales por violencia de género en Argentina, contabilizando femicidios directos, femicidios vinculados, transfemicidios e intentos de suicidio relacionados con este tipo de violencia. La cifra representa un promedio alarmante de un femicidio cada 36 horas.
“La sangre de tantas mujeres: niñas, jóvenes y adultas, clama pidiendo justicia y reparación. Es un grito que nos atraviesa: ‘Vivas nos queremos’, ‘Ni una menos’”, expresaron.
Asimismo, el texto recupera una reflexión del papa Francisco sobre esta problemática: “La sangre de tantas mujeres asesinadas, usadas, vendidas, explotadas, tiene que ser semilla de una toma de conciencia”, una frase que la Diócesis considera plenamente vigente frente a la persistencia de estos crímenes.
Finalmente, desde la Iglesia de Quilmes reafirmaron su compromiso con la defensa de la vida, la justicia y la paz, y manifestaron su acompañamiento a las familias que atraviesan el dolor de perder a una víctima de violencia de género.
“En este tiempo sinodal de la Iglesia de Quilmes renovamos nuestro compromiso inquebrantable por la Justicia y la Paz, y ofrecemos nuestra oración y cercanía a las familias de las víctimas ante el profundo dolor que atraviesan”, concluye el comunicado.
