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La rectora de la UNQ advirtió sobre una emergencia salarial y estudiantes que se descomponen en clase

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La rectora de la Universidad Nacional de Quilmes, María Alejandra Zinni, advirtió que la casa de estudios atraviesa una situación crítica producto del fuerte ajuste impulsado por el gobierno nacional de Javier Milei, que impacta de lleno en el financiamiento del sistema universitario. En ese contexto, la institución declaró la emergencia salarial, económica y presupuestaria.

Durante una entrevista radial, Zinni explicó que desde la llegada de Milei al poder en diciembre de 2023 los trabajadores universitarios sufrieron una fuerte pérdida del poder adquisitivo. “La situación del sistema universitario nacional es muy compleja. Estamos con salarios que han perdido aproximadamente un 35% en términos reales desde diciembre de 2023”, señaló.

La rectora confirmó que el Consejo Superior de la universidad resolvió declarar la emergencia institucional ante el deterioro del presupuesto y la caída de los salarios, una situación que se repite en distintas universidades públicas del país.

Zinni sostuvo que el principal reclamo del sector es que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, vigente pero según denunció no aplicada por la administración nacional. “Estamos reclamando insistentemente que se cumpla la ley de financiamiento universitario. El gobierno no la está aplicando y además propone modificarla con una recomposición salarial de apenas un 1% mensual”, cuestionó.

A pesar de que la universidad mantiene una administración ordenada de sus recursos, la rectora admitió que la crisis obligó a implementar medidas de ajuste interno para poder sostener el funcionamiento cotidiano.

Entre esas decisiones mencionó la reducción de horas extras del personal no docente y la disminución de cursos adicionales para docentes, medidas que buscan compensar el impacto de la falta de actualización presupuestaria por parte del Gobierno nacional.

Paradójicamente, en medio de este escenario la matrícula continúa creciendo. Zinni detalló que este año ingresaron cerca de 5.000 estudiantes, lo que confirma que cada vez más jóvenes eligen la universidad pública.

Sin embargo, ese aumento en la cantidad de estudiantes convive con un deterioro social cada vez más visible dentro del campus. “Lo que observamos es un empobrecimiento de nuestros estudiantes. Muchas veces les cuesta llegar a la universidad en transporte público y pasar una jornada larga porque tienen dificultades para acceder a los alimentos”, explicó.

Frente a esta situación, la universidad debió reforzar distintos programas de asistencia alimentaria. La institución mantiene un menú social de bajo costo para estudiantes y cuenta además con el apoyo de los centros de estudiantes que organizan desayunos y meriendas gratuitas.

“Brindan mate cocido con algo dulce, facturas y equipos de mate para acompañar a los estudiantes. Es una ayuda, pero muchas veces resulta insuficiente”, admitió la rectora.

Zinni también destacó la continuidad del programa Supersopa, desarrollado por la universidad durante la Crisis económica argentina de 2001, que produce un alimento nutritivo y económico que se distribuye en distintos puntos de la provincia y también se sirve en el comedor universitario.

Pero uno de los datos más alarmantes que mencionó la rectora refleja con crudeza el impacto social de la crisis económica. Según relató, comenzaron a registrarse nuevamente casos de estudiantes que se descomponen en las aulas por falta de alimentación.

“Es increíble, pero uno puede censar cómo está la situación económica de la región cuando vemos que nuestros estudiantes se empiezan a descomponer en las aulas”, afirmó.

La rectora recordó que escenas similares se vivieron durante la crisis de 2001 y que justamente en aquel momento surgieron programas alimentarios dentro de la universidad para asistir a los alumnos.

“Nos hubiera gustado destinar más recursos a equipamiento tecnológico o innovación en la era digital, con inteligencia artificial y nuevas herramientas. Pero hoy la prioridad es que nuestros estudiantes puedan comer y estar bien para estudiar”, concluyó.

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