El oficialismo consiguió bloquear el debate en Diputados para rechazar el DNU 70/2023, mientras miles de personas se movilizaron frente al Congreso en defensa de la universidad pública y de los derechos de las personas con discapacidad. Durante la protesta, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes, lo que obligó a interrumpir el acto central
La jornada de este jueves 15 de octubre estuvo marcada por dos escenarios simultáneos frente al Congreso de la Nación: el revés de la oposición en la Cámara de Diputados, donde no logró reunir los votos necesarios para abrir la sesión, y una masiva movilización que reunió a estudiantes, docentes, trabajadores universitarios, organizaciones sociales, personas con discapacidad y familias afectadas por el endeudamiento.
El oficialismo de Javier Milei consiguió impedir el tratamiento del rechazo al Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, luego de que la sesión especial convocada por la oposición fracasara por falta de quórum. Horas después, mientras se desarrollaba la quinta Marcha Federal Universitaria, las fuerzas de seguridad avanzaron sobre los manifestantes y lanzaron gases lacrimógenos, en un operativo que afectó incluso a quienes participaban del acto central.
La protesta había sido convocada para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y reclamar respuestas ante el deterioro presupuestario y salarial de las casas de estudio. También confluyeron otros sectores que cuestionan las políticas del Gobierno nacional.
El oficialismo bloqueó el debate por el DNU 70/2023
La sesión especial en Diputados no pudo comenzar porque se sentaron 121 legisladores, ocho menos de los 129 necesarios para alcanzar el quórum reglamentario. La oposición buscaba avanzar con el rechazo al decreto de desregulación económica, cuya impugnación ya había sido votada por el Senado en 2024.
El resultado representó un triunfo parlamentario para La Libertad Avanza, que contó con el acompañamiento de bloques aliados y se benefició de las ausencias de legisladores de distintos espacios provinciales.
La falta de quórum frustró además el tratamiento de iniciativas vinculadas con la emergencia en discapacidad y otros reclamos que los sectores movilizados habían llevado hasta las inmediaciones del Congreso.
La definición generó malestar entre quienes aguardaban una respuesta legislativa. Representantes de instituciones de educación especial, profesionales y familiares denunciaron que la falta de cumplimiento de las normas vigentes agrava las dificultades para sostener tratamientos, acompañamientos y servicios esenciales.
La comunidad universitaria marchó bajo la lluvia
La quinta Marcha Federal Universitaria reunió a estudiantes, graduados, docentes y trabajadores no docentes que reclamaron que el Gobierno cumpla con la legislación de financiamiento universitario y con las decisiones judiciales relacionadas con su aplicación.
La movilización tuvo como epicentro la Plaza de los Dos Congresos y sus alrededores, donde las columnas se concentraron desde las primeras horas de la jornada. Pese a las lluvias, los manifestantes sostuvieron la convocatoria y participaron del acto central, durante el cual se leyó un documento elaborado por la comunidad universitaria.
Los reclamos incluyeron la recomposición de los salarios docentes y no docentes, el financiamiento de las universidades públicas y la continuidad de las becas estudiantiles. Desde el sector universitario advirtieron que la situación presupuestaria y salarial compromete el funcionamiento de las instituciones y las condiciones de enseñanza.
La movilización también buscó visibilizar el rechazo al ajuste y expresar el respaldo a la educación pública como herramienta de formación profesional, investigación científica y desarrollo nacional.
Gases lacrimógenos y camiones hidrantes
La tensión aumentó durante la tarde, mientras se desarrollaba el acto central. En las inmediaciones de las avenidas Callao y Rivadavia, efectivos de las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión contra manifestantes.
De acuerdo con las crónicas de la jornada, un grupo reducido de personas encapuchadas protagonizó incidentes en las inmediaciones del vallado del Congreso. En ese contexto, se produjo el avance policial, cuyos efectos alcanzaron a estudiantes, docentes, trabajadores y otras personas que participaban de la movilización.
Los gases llegaron hasta sectores próximos al escenario mientras se leía el documento universitario. La situación obligó a los organizadores a dar por terminado el acto antes de lo previsto y a comenzar la desconcentración.
Entre las personas afectadas hubo manifestantes que denunciaron haber recibido el impacto de cartuchos de gas lacrimógeno. La intervención policial interrumpió una jornada que hasta entonces había estado centrada en los reclamos educativos y sociales.
Las personas con discapacidad reclamaron el cumplimiento de la ley
Uno de los sectores que se movilizó desde temprano fue el colectivo de personas con discapacidad, acompañado por familiares, profesionales y representantes de instituciones especializadas.
El reclamo principal estuvo relacionado con las dificultades para sostener las prestaciones y con las demoras en los pagos a los prestadores. Según denunciaron representantes del sector, la situación pone en riesgo la continuidad de tratamientos, procesos de rehabilitación y apoyos indispensables para cientos de miles de personas.
Desde una institución de educación especial de Monte Grande advirtieron que algunos establecimientos se encuentran al borde del cierre por las dificultades económicas. También señalaron que el incumplimiento de distintos puntos de la normativa deja sin respuestas adecuadas a las personas que necesitan asistencia.
La preocupación se extendió a las familias, que deben afrontar gastos de transporte, tratamientos y cuidados en un contexto económico complejo. Durante la protesta, profesionales y acompañantes terapéuticos cuestionaron la ausencia de legisladores que impidió abrir la sesión y reclamaron respuestas concretas al Gobierno y al Congreso.
El endeudamiento también tuvo su lugar en la protesta
La movilización reunió además a personas que atraviesan dificultades para afrontar gastos cotidianos y acumularon deudas con billeteras virtuales y otros mecanismos de financiación.
Entre los testimonios recogidos durante la jornada se conoció el caso de una madre de cinco hijos, dos de ellos con discapacidad, que recurrió a un préstamo para cubrir los viajes al hospital de uno de sus hijos. Según relató, una deuda inicial de 40.000 pesos creció hasta superar los 400.000 pesos por la acumulación de intereses y cargos.
Su situación reflejó una de las problemáticas que también buscaron visibilizar los manifestantes: el recurso al crédito para afrontar necesidades básicas y la dificultad posterior para cumplir con los pagos.
Las columnas de personas endeudadas se sumaron a los reclamos de los sectores universitarios y de discapacidad, en una jornada atravesada por demandas sociales diversas.
Una jornada de tensión política y social
El fracaso de la sesión legislativa y la posterior intervención de las fuerzas de seguridad dejaron un saldo de fuerte confrontación política en las inmediaciones del Congreso.
Mientras el oficialismo logró impedir que Diputados avanzara con el rechazo al DNU 70/2023, los sectores movilizados denunciaron que sus reclamos no encuentran respuestas y cuestionaron tanto las ausencias en el recinto como el operativo de seguridad.
La jornada volvió a colocar en el centro de la discusión el financiamiento de las universidades públicas, la aplicación de la ley de emergencia en discapacidad y el impacto de las políticas económicas sobre distintos sectores de la sociedad.
La quinta Marcha Federal Universitaria terminó así con el acto interrumpido por los gases y una desconcentración atravesada por la lluvia y la tensión. Los reclamos, sin embargo, quedaron abiertos y los manifestantes anticiparon que continuarán exigiendo el cumplimiento de las leyes y respuestas para las instituciones y las familias afectadas.
