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Más de la mitad de los argentinos no llega a cubrir sus gastos, según una encuesta

Más de la mitad de los argentinos no llega a cubrir sus gastos, según una encuesta Más de la mitad de los argentinos no llega a cubrir sus gastos, según una encuesta
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Un relevamiento de la Universidad de San Andrés reveló que el 54% de los consultados debió recurrir a sus ahorros, reducir consumos o endeudarse para afrontar sus necesidades. Los datos se conocen luego de que Javier Milei cuestionara a quienes advierten sobre las dificultades para llegar a fin de mes.

La situación económica de los hogares volvió a quedar en el centro de la discusión pública después de que una encuesta mostrara que más de la mitad de los argentinos consultados no logra cubrir sus gastos habituales únicamente con sus ingresos. El relevamiento también reflejó una percepción negativa sobre la evolución de la economía y un nivel significativo de desaprobación a la gestión del Gobierno nacional.

Los resultados corresponden a la encuesta mensual de satisfacción política y opinión pública de la Universidad de San Andrés. De acuerdo con el estudio, el 54% de los participantes señaló que tuvo que recurrir a recursos adicionales para sostener sus gastos, ya sea utilizando ahorros, recortando consumos o contrayendo deudas.

Los números se conocieron en medio de la controversia generada por las declaraciones del presidente Javier Milei, quien cuestionó a quienes sostienen que una parte importante de la población se queda sin dinero antes de terminar el mes.

El 54% necesita recurrir a otras alternativas

El estudio de la Universidad de San Andrés permite dimensionar las dificultades que enfrentan los hogares para afrontar sus necesidades corrientes. Dentro del grupo que manifestó problemas para cubrir sus gastos, un 35% indicó que debió utilizar ahorros acumulados o reducir consumos, mientras que otro 19% reconoció que tuvo que endeudarse.

En conjunto, ambos grupos representan una mayoría de los encuestados que no pudo sostener su nivel de gastos con los ingresos disponibles durante el período consultado.

En el otro extremo, el 20% respondió que sus ingresos le alcanzaban para cubrir sus necesidades y, además, le permitían ahorrar. Otro 21% afirmó que podía afrontar sus gastos, aunque sin capacidad de generar excedentes.

De esta manera, el 41% aseguró que sus ingresos resultaban suficientes para cubrir sus necesidades, frente al 54% que reconoció dificultades. La diferencia refleja una brecha entre los hogares que todavía cuentan con margen financiero y aquellos que deben modificar sus hábitos de consumo o recurrir a recursos extraordinarios para llegar a fin de mes.

Milei cuestionó a quienes advierten sobre las dificultades económicas

Los resultados se difundieron después de que el Presidente volviera a cuestionar públicamente las expresiones sobre las dificultades que enfrentan las familias para sostener sus gastos durante todo el mes.

Durante una intervención vinculada con la actividad energética en Neuquén, Milei calificó como una exageración la afirmación de que muchas personas se quedan sin dinero antes de fin de mes. Posteriormente, continuó la discusión en redes sociales y cuestionó a periodistas y analistas que difundieron relevamientos sobre la situación de los ingresos familiares.

El mandatario también planteó interrogantes sobre cómo viven las personas durante los días posteriores a quedarse sin dinero, en referencia a quienes afirman que sus ingresos se agotan alrededor del día 20.

Sin embargo, el relevamiento de la Universidad de San Andrés muestra que una parte considerable de los consultados recurre a mecanismos para compensar la insuficiencia de sus ingresos. Entre ellos aparecen el uso de ahorros, la reducción de gastos y el endeudamiento.

Estas alternativas permiten afrontar necesidades inmediatas, aunque no necesariamente resuelven el problema de fondo: cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos habituales, las familias deben postergar consumos, utilizar recursos acumulados o asumir compromisos financieros que deberán pagar posteriormente.

El trabajo, los salarios y la pobreza, entre las principales preocupaciones

La encuesta también registró cuáles son las cuestiones que generan mayor preocupación entre los ciudadanos. La falta de trabajo, los bajos salarios y la pobreza aparecen entre los principales problemas señalados por los participantes.

La percepción económica se combina con una evaluación crítica sobre la evolución del país. Una proporción importante de los consultados consideró que la situación había empeorado en comparación con el año anterior, mientras que un porcentaje similar manifestó su desaprobación a la gestión del Gobierno de Milei.

Estos indicadores reflejan que las dificultades económicas no se limitan a la capacidad de compra de los hogares, sino que también inciden en la evaluación que una parte de la población hace del rumbo general del país.

La pérdida de margen para afrontar gastos cotidianos puede expresarse de distintas maneras: desde la postergación de compras y el recorte de consumos hasta la utilización de tarjetas de crédito, préstamos o ahorros destinados originalmente a otras necesidades.

En ese escenario, la disponibilidad de ingresos no es el único factor que determina la situación de cada familia. También influye la relación entre los salarios, los gastos esenciales y las obligaciones financieras acumuladas.

El endeudamiento como respuesta a la falta de ingresos

El dato del 19% que reconoció haber tenido que endeudarse constituye uno de los indicadores relevantes del relevamiento. Cuando el dinero disponible no alcanza, el crédito puede convertirse en una herramienta para cubrir gastos inmediatos, pero también representa una obligación que se traslada a los meses siguientes.

Si los ingresos futuros tampoco permiten cubrir los consumos habituales y las cuotas pendientes, la necesidad de recurrir nuevamente al financiamiento puede profundizar las dificultades. La acumulación de compromisos financieros reduce, a su vez, el dinero disponible para alimentación, servicios, transporte y otros gastos esenciales.

La otra respuesta identificada por la encuesta fue el uso de ahorros o el recorte de gastos, una alternativa que permite evitar o limitar el endeudamiento, pero que también implica una reducción de la capacidad económica de los hogares.

Los resultados no significan que todas las familias atraviesen la misma situación ni que la totalidad de los encuestados enfrente idénticas dificultades. Sí muestran que, dentro de la muestra relevada, la insuficiencia de los ingresos para cubrir los gastos constituye una experiencia extendida.

Una discusión que vuelve a poner el foco en el poder adquisitivo

La distancia entre las declaraciones oficiales y las respuestas recogidas por la encuesta volvió a colocar el poder adquisitivo en el centro del debate económico y político.

Mientras Milei cuestiona la forma en que se describe la situación de quienes no llegan a fin de mes, los datos de la Universidad de San Andrés muestran que el 54% de los consultados necesitó recurrir a ahorros, recortar consumos o endeudarse para afrontar sus necesidades.

El relevamiento también expone una preocupación que excede la administración cotidiana del dinero: la percepción de que la situación económica empeoró y la persistencia de problemas vinculados con el empleo, los salarios y la pobreza.

En ese contexto, la discusión sobre cuánto duran los ingresos familiares durante el mes se convirtió en una disputa pública sobre la situación social. Los resultados de la encuesta aportan una referencia concreta para ese debate y muestran que, para una mayoría de los consultados, cubrir los gastos habituales sigue siendo una dificultad que obliga a buscar alternativas más allá del salario o los ingresos disponibles.

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