El diputado nacional y presidente del Partido Justicialista bonaerense llamó a la unidad del peronismo y afirmó que no tiene conflictos personales con el gobernador Axel Kicillof. “Estoy dispuesto a competir, pero sin romper la cohesión del espacio”, aseguró.
El presidente del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, Máximo Kirchner, manifestó su disposición a competir en una interna partidaria y buscó desactivar las versiones de enfrentamiento con el gobernador Axel Kicillof, tras la derrota electoral del 26 de octubre. En ese marco, hizo un llamado a la unidad del peronismo y defendió su gestión al frente del partido.
“Estoy dispuesto a competir en una interna por el PJ bonaerense y no tengo problemas personales con Axel Kicillof; yo lo voté, no sé qué más quieren que haga”, expresó Kirchner. Y agregó: “El que quiera competir, que compita. Todos tienen derecho. Yo asumí cuando me lo pidieron, no era mi vocación ni mi aspiración”.
El dirigente recordó que en 2024 había propuesto adelantar los comicios internos, pero “nadie llamó, nadie quiso”. Sus declaraciones llegan poco después de que la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, del Movimiento Evita, anunciara su intención de disputar la presidencia del PJ bonaerense.
Kirchner insistió en que no existen disputas personales con Kicillof y subrayó que siempre apoyó su gestión: “Cuando hubo que elegir, para mí era Axel. Y si me tocara decidirlo de nuevo, no dudaría. No personalizo los conflictos”. En ese sentido, remarcó que las diferencias políticas no deben obstaculizar el trabajo conjunto: “Las divergencias son parte de la política, pero no pueden romper la unidad”.
Durante una entrevista radial, el diputado también analizó las causas de la derrota electoral y llamó a una autocrítica profunda dentro del peronismo. “La ausencia de propósito colectivo es lo que aleja a muchos votantes. Tenemos que volver a acercar la palabra a la acción y recuperar la confianza de la sociedad con hechos, no solo con discursos”, planteó.
En cuanto a la economía, el líder del PJ bonaerense sostuvo que el equilibrio fiscal es importante, pero no debe lograrse “a costa de romper la cohesión social”. “El nivel de endeudamiento de las familias argentinas hoy es alarmante. La mayoría recurre a préstamos para llegar a fin de mes”, alertó.
Kirchner también apuntó contra la concentración económica y la falta de oportunidades para los jóvenes: “La sociedad argentina reconoce la existencia de los mercados, pero los mercados parecen desconocer a la sociedad. Cada vez hay menos propietarios y más jóvenes que ven imposible tener vivienda propia”.
De cara al futuro, pidió mantener el diálogo interno y priorizar la unidad partidaria: “Si hay competencia, bienvenida sea, pero lo que no puede faltar es voluntad de unidad. Solo una organización que convoque a la mayoría puede disputar el rumbo del país y de la provincia”.
Finalmente, al referirse a Cristina Fernández de Kirchner, la definió como “una persona muy firme, metódica y con enorme capacidad de discusión y autocrítica”. Y cerró con un mensaje de tono conciliador: “Hay que alejarse de las peleas chicas y volver a construir un país más justo y con más oportunidades”.
