El Programa Supersopa de la Universidad Nacional de Quilmes, que elabora alimentos nutritivos de bajo costo y fácil almacenamiento, lanzó una nueva campaña de donaciones para cubrir la demanda de comedores, escuelas y organizaciones sociales. Aunque en 2025 la planta elaboradora de alimentos con fines sociales alcanzó una producción récord que superó las 420 mil porciones de guiso y sopa, la crisis económica, social y alimentaria que atraviesa el país impactó de lleno en 2026. Cada vez hay más instituciones que quieren recibir la Supersopa y, en simultáneo, cada vez hay menos aportes económicos para sostener la producción y distribución de las latas. Por eso, el Programa organizó una iniciativa para que las personas que deseen puedan colaborar con cinco mil pesos.
“Con 10 donaciones de 5 mil pesos cubrimos el valor de una lata que rinde 50 porciones. Es decir, una donación equivale a cinco platos abundantes, ricos y nutritivos que reciben sin costo alguno los comedores y las instituciones registradas. Es importante que podamos sostener la producción porque cada lata de sopa son 50 comidas. Para tomar dimensión, el costo de una ración de Supersopa equivale a medio paquete de figuritas del Mundial”, resalta Anahí Cuellas, directora de Supersopa, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.
Y continúa: “Además, no se trata de cualquier alimento, sino de uno con fines sociales que está equilibrado y tiene todos los nutrientes necesarios para que los chicos y las chicas tengan las mismas posibilidades de desarrollo y crecimiento que el resto. Generalmente, las donaciones que llegan a los comedores son de alimentos con alto contenido calórico que tapan el hambre. Sin embargo, a largo plazo puede provocar una emergencia alimentaria ya que producen sobrepeso y malnutrición”.
Por un lado, Supersopa puede recibir donaciones de empresas a través del sistema de Responsabilidad Social Empresarial. Por otro, el Programa puede recibir donaciones de personas físicas para sostener su misión en el contexto de la crisis económica. Además del locro y el guiso de arroz, el proyecto tiene su alimento insignia que es la Supersopa con carne, y la sopa de verdura. Como si fuera poco, a través de una articulación con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, pronto lanzará una salsa concentrada de bolognesa con alto contenido proteico realizada con tomates cosechados por productores locales.
Nicolás Retamar
