La compañía surcoreana puso en marcha la Planta II de Sal de Oro, en el Salar del Hombre Muerto, con capacidad para producir 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio. El proyecto ya acumula inversiones superiores a US$2.000 millones en la Argentina.
La empresa surcoreana POSCO Argentina inauguró este martes la Planta II del proyecto Sal de Oro, una nueva instalación ubicada en el Salar del Hombre Muerto, en la Puna, entre las provincias de Salta y Catamarca, que tendrá una capacidad de producción de 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio.
La puesta en marcha representa una nueva etapa en el desarrollo del complejo minero-industrial y consolida la presencia de la compañía en la cadena productiva del litio argentino. Según informó POSCO, la empresa lleva acumuladas inversiones por más de US$2.000 millones desde su llegada al país.
Del acto participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; los gobernadores de Salta y Catamarca, Gustavo Sáenz y Raúl Jalil; además de autoridades nacionales y provinciales y representantes de POSCO Holdings y POSCO Argentina.
Una segunda planta para ampliar la producción
La nueva instalación estará destinada a la elaboración de carbonato de litio, uno de los principales compuestos utilizados en la fabricación de baterías y sistemas de almacenamiento de energía.
La Planta II complementará la primera etapa del proyecto, que cuenta con una planta de hidróxido de litio ubicada en el Parque Industrial de General Güemes, Salta, con una capacidad nominal de 25.000 toneladas anuales.
De esta manera, Sal de Oro alcanza una capacidad nominal conjunta de 48.000 toneladas anuales de productos de litio: 25.000 toneladas de hidróxido y 23.000 toneladas de carbonato.
La nueva planta atravesará durante 2027 un proceso gradual de incremento de producción hasta alcanzar su capacidad de diseño. La totalidad del carbonato de litio producido estará destinada al mercado externo.
Un proyecto con respaldo del RIGI
La segunda etapa de Sal de Oro fue incorporada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La aprobación oficial contempla una planta de producción de carbonato de litio con una capacidad operativa aproximada de 23.000 toneladas anuales.
El proyecto también cuenta con una estructura de financiamiento de hasta US$700 millones liderada por el Banco Interamericano de Desarrollo, destinada a acompañar el desarrollo y la puesta en funcionamiento de las operaciones.
Para el Gobierno nacional, la incorporación de nuevas inversiones mineras forma parte de la estrategia para ampliar las exportaciones y aumentar la participación de la Argentina en el mercado internacional de minerales críticos.
El objetivo: 100.000 toneladas anuales
Durante la inauguración, POSCO, Salta y Catamarca firmaron un Memorándum de Entendimiento para avanzar en las siguientes etapas del proyecto.
El objetivo planteado es llevar la capacidad de Sal de Oro hasta 100.000 toneladas anuales de productos de litio mediante el desarrollo de las fases III y IV.
El acuerdo contempla la coordinación entre la empresa y las dos provincias para facilitar permisos y procedimientos administrativos, además de avanzar en futuras inversiones y en políticas vinculadas con el empleo y el desarrollo de proveedores locales.
Empleo y proveedores locales
El desarrollo de Sal de Oro también generó actividad económica en torno a la explotación y al procesamiento del mineral.
Según datos oficiales, el proyecto permitió generar más de 5.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, mientras que POSCO Argentina cuenta actualmente con alrededor de 600 empleados directos y trabaja con más de 270 proveedores locales.
La empresa destacó además programas de capacitación técnica, becas, asistencia médica y otras iniciativas destinadas a comunidades locales y originarias.
La inauguración de la Planta II marca así un nuevo paso en la expansión de la industria del litio en el norte argentino. Con la incorporación del carbonato a la producción de hidróxido, POSCO amplía su capacidad industrial en el país y deja planteado un objetivo de mayor escala: multiplicar la producción de Sal de Oro hasta alcanzar las 100.000 toneladas anuales de productos de litio.
