Racing silenció a La Bombonera y se metió en la final del Clausura 2025 Foto: Luis Martin
La Academia venció 1-0 a Boca con un cabezazo de Adrián “Maravilla” Martínez y avanzó al partido decisivo del Torneo Clausura. El resultado también dejó a River sin posibilidades de clasificar a la Copa Libertadores.

Racing volvió a dar un golpe de esos que dejan huella. En una Bombonera repleta y con la presión del rival, el conjunto de Gustavo Costas se impuso por 1 a 0 y se metió en la final del Torneo Clausura 2025, donde espera al ganador del cruce entre Estudiantes y Gimnasia.
El partido encontró su quiebre en el segundo tiempo, cuando Adrián “Maravilla” Martínez conectó de cabeza un centro preciso luego de una gran acción colectiva. El delantero, que venía de diez encuentros sin convertir, apareció en el momento indicado para sellar una clasificación que la Academia trabajó con paciencia e inteligencia.

El triunfo tuvo un valor simbólico para un plantel que viene encadenando buenas actuaciones desde la temporada pasada, en la que conquistó la Copa Sudamericana y alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores. La madurez del equipo quedó reflejada en varios pasajes del encuentro, especialmente en el dominio que ejerció tras la ventaja.
En el otro banco, Boca quedó atrapado en sus propias dudas. Claudio Ubeda no logró encontrar respuestas ante el planteo de Racing y sus decisiones generaron desconcierto entre los hinchas. La salida de Exequiel “Changuito” Zeballos —el jugador más incisivo del local— marcó un antes y un después en el desarrollo. Sin su desequilibrio, el Xeneize perdió profundidad y Racing aprovechó el desconcierto.
Pocos minutos después llegó el gol académico: un pase profundo de Almendra para que Rojas desbordara por la derecha y asistiera a Martínez, que apareció sin marca para definir con un frentazo potente. A partir de allí, Boca cayó en la desesperación, sin claridad ni orden, repitiendo centros que chocaron una y otra vez contra la defensa rival.

Llamó la atención que, aun en desventaja, Ubeda no recurriera a alternativas ofensivas como Edinson Cavani, que aguardó en el banco. La falta de reacción terminó desinflando cualquier intento de remontada.
Mientras Boca dejó la cancha entre frustración y silbidos, Racing celebró un triunfo que lo coloca a las puertas de un nuevo título. La final del sábado puede coronar un ciclo que, partido a partido, continúa fortaleciendo su identidad y ambición.