Quilmes dio el golpe en el Estadio Centenario y venció 1-0 a Boca Juniors por la 7ma. fecha del Torneo Proyección, en un partido donde el equipo mostró autoridad, intensidad y una identidad clara para quedarse con tres puntos de mucho valor.
Los dirigidos por Rodrigo Braña fueron superiores durante gran parte del encuentro y justificaron el resultado desde el juego. Con orden, presión y compromiso colectivo, el Cervecero logró incomodar a un rival que llegaba como puntero e invicto, y terminó arrebatándole ambas condiciones.
El único gol del partido lo convirtió Gabriel Vázquez, quien continúa en gran nivel y ya suma cuatro tantos en el torneo, consolidándose como una de las piezas más determinantes del equipo.
Más allá del resultado, lo que volvió a quedar en evidencia fue el fuerte sentido de pertenencia que transmite el equipo de Braña. La intensidad, la entrega y el compromiso de los juveniles se reflejan en cada pelota disputada, una marca registrada que empieza a ser distintiva en este Quilmes.
Con esta victoria, el Cervecero no solo suma en la tabla, sino que además envía un mensaje claro: tiene con qué competir y hacerse fuerte ante cualquiera, incluso frente a los que llegaban en lo más alto.





