Este martes 19 de enero se llegó a una sentencia de un caso de ilegalidad en el ámbito laboral donde los empleadores no responden a la Justicia y no se hacen cargo de los daños y prejuicios ocasionados sobre su empleado, Nelson Bravo, representado por el abogado Nicolás Schick.
Jeremy Charles Philip Baker, es un Ciudadano de origen Londinense, multimillonario, que se instalo en el 2003 en nuestro país junto con su señora Liliana Celina Forrerester, su socia, para explotar e incrementar su patrimonio mediante la explotación de campos de polo, compra de caballos, comercializador de vinos propios, con campos en la Provincia de Mendoza y explotación hotelera aprovechando el mercado cambiario de ese entonces.
El día 30 de septiembre de 2017, alrededor de las 10.30 horas Nelson Bravo se encontraba trabajando informalmente para una estancia del empresario ingles en Ancien Poste SA y Londres & Baires SRL, cuyo nombre de fantasía es “Estancia Puesto Viejo, Estancia & Polo Club”.
Pero fue ese día cuando sufrió un estremecedor accidente de trabajo dentro de la estancia que le ocasionó la mutilación de su brazo derecho hábil, y consecuentemente la destrucción de su vida y familia.
Nelson para ese entonces, tenía 24 años y era un petisero de notable experiencia y con un prominente futuro que se encontraba en la espera de su segundo hijo.
La amputación accidental se produjo debido al contacto directo con el sin fin (no contaba con ninguna medida de seguridad, ni protección) que le atrapó brutalmente el brazo derecho y en el atrapamiento y arrastre irreversible le amputó el miembro superior derecho.
Debido a que Bravo, no tenía su relación de trabajo registrada, no contaba con ART, ni obra social, por lo que la empresa lo abandono a su suerte en el “Hospital Cañuelas” con gravísimo cuadro de pérdida de sangre con riesgo de vida.
Frente a ello, se iniciaron las acciones que tramitan por ante el juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo, Nº 24, con intervención de la sala V de la CNAT, con fecha 28 de marzo de 2018, condenó a las sociedades del Sr. Baker y su esposa , a cubrir el tratamiento de Nelson.
En igual sentido, esas mismas sociedades fueron condenadas a pagarle a Bravo las prestaciones dinerarias por incapacidad laboral temporaria (ILT), a partir del momento del siniestro laboral (30/9/17) y hasta el momento en que se determine la incapacidad laboral permanente o transcurran dos años desde la primer manifestación invalidante.
Sin embargo, en lugar de cumplir con las condenas judiciales, y colaborar para la recuperación física y tratamientos de rehabilitación del trabajador amputado, iniciaron una descabellada acción penal contra Nelson Bravo y el resto de los declarantes, a fin de amedrentarlo para que desistiese de la acción penal.
Para ello se valió de la presión y hostigamiento sobre el resto de los compañeros de trabajo para “ armar “ una causa por” estafa procesal”, que fue rechazada integralmente.
Desde el momento del siniestro, «Nelson vive literalmente en la indigencia, recibe ayuda de terceros para alimentarse, sostener a su familia, vive en una casa precaria, sin ningún tipo de ingresos, y por el cuadro físico tampoco puede acceder de trabajo».
Todo esto, consecuencias de que no se lo haya registrado laboralmente ni brindado la maquinaria productiva en condiciones, de otro modo este lamentable suceso podría haberse evitado.
En efecto, el día 19/1/21 el juzgado en lo criminal Nro 28, en la causa caratulada “Bravo, Nelson Nahuel y otro s/ Estafa procesal y falso testimonio”, Expte 80559/18 rechazó la denuncia iniciada por el Sr Baker y la Sra. Forrester imponiéndoles las costas del proceso, siguiendo los lineamientos del dictamen del fiscal, donde sobreseyó definitivamente a Bravo y el resto de los declarantes en la causa donde otorgaron las medidas cautelares.
De esta manera se encuentra próxima de dictarse la sentencia por reparación integral por los innumerables daños y perjuicios que Nelson Bravo ha sufrido, al igual que su familia compuesta actualmente por su mujer e hija de 3 y 1 años respectivamente, donde se espera una sanción económica ejemplar contra los responsables de daño enorme padece Nelson Bravo.
Desde el momento del accidente, multimillonario Jeremy Baker vive dentro del establecimiento donde sucedió el infortunio, ha tenido desde siempre una «actitud obstructiva, maliciosa y temeraria, ya que supo de la amputación un sufrió Bravo a quien conocía personalmente, y a pesar de ello realizó todo tipo de maniobra para eludir su responsabilidad». Mereces así una condena ejemplar por negarse a cumplir con la entrega de la prótesis y abonar los salarios por Incapacidad Laboral Temporaria, implicando un «desprecio por la vida humana de un trabajador».
