La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) confirmó que los jubilados y pensionados de menores ingresos volverán a cobrar en agosto un bono extraordinario de $70.000, sin ningún tipo de actualización respecto a los meses anteriores. A pesar del contexto inflacionario, el haber mínimo aumentará apenas $5.000, lo que consolida una pérdida de poder adquisitivo para uno de los sectores más vulnerables.
La medida fue oficializada a través de un decreto que establece que el bono será de carácter no remunerativo, sin descuentos y sin impacto en otros conceptos, como aguinaldos o futuros aumentos.
Según el Gobierno, el objetivo del refuerzo es compensar los efectos negativos generados por la Ley N° 27.609, que sigue siendo la base para el cálculo de las jubilaciones hasta julio de este año, cuando comenzó a regir la nueva fórmula de movilidad impulsada por la gestión de Javier Milei.
En el caso de las pensiones, el decreto aclara que, independientemente de la cantidad de copartícipes, el bono será considerado como un único beneficio por titularidad.
Quiénes lo cobran
El bono de $70.000 en agosto alcanzará a:
Titulares de prestaciones contributivas a cargo de ANSES.
Beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor.
Personas que cobran pensiones no contributivas por vejez, invalidez, madres de siete hijos o más, y otras pensiones graciables bajo administración de ANSES.
Pese a que el Gobierno sostiene que la política de bonos busca proteger a los adultos mayores con ingresos más bajos, el haber inicial solo pasará de $206.931 a $211.931, consolidando una suba de apenas 2,4% respecto al mes anterior. Mientras tanto, la canasta básica para jubilados ya supera los $300.000, según estimaciones de organizaciones de defensa de los consumidores.
