La industria frigorífica atraviesa un momento delicado en distintas provincias del país, con suspensiones, despidos y una marcada caída en los niveles de actividad. Los casos más recientes se registran en la provincia de Santa Fe, donde plantas ubicadas en Villa Gobernador Gálvez y Rosario confirmaron más de un centenar de cesantías en pocas semanas.
En el frigorífico Euro de Villa Gobernador Gálvez, los trabajadores enfrentan dos tandas de despidos: seis a mediados de año y otros 46 a fines de septiembre. “La empresa propuso pagar entre un 25% y un 40% de la indemnización, algo inaceptable”, denunció Walter Navarro, delegado del establecimiento.
El conflicto también se replica en el frigorífico Swift, donde se contabilizan alrededor de 80 despidos y tensiones permanentes entre la patronal y los empleados.
Dirigentes sindicales del sector advierten que los problemas de fondo están vinculados a la fuerte caída del consumo interno de carne, sumada a la presión de importaciones a bajo costo.
Con un escenario recesivo, muchas plantas apenas alcanzan el 50 o 60% de su capacidad operativa, lo que pone en riesgo la continuidad de cientos de puestos de trabajo, informó Mundo Gremial-
