Buenos Aires, 20 de febrero – El trofeo oficial de la Copa del Mundo, que solo pueden tocar los campeones del Mundial y jefes de Estado, llegó a la Argentina como parte de su tour internacional.
La Agencia Noticias Argentinas accedió a la presentación oficial y recorrió la experiencia inmersiva, que incluye una muestra de las pelotas oficiales desde México 1970, una sala interactiva sobre los jugadores de la Selección argentina en Qatar 2022 y un espacio ambientado en los festejos del 18 de diciembre de 2022 en el Obelisco.
Al finalizar el recorrido, el público puede tomarse una foto con el trofeo, aunque debe respetar una regla clave: mantener distancia, ya que solo los campeones del mundo pueden tocarlo.
La presentación fue conducida por Sergio Goycochea, arquero de la Selección en Italia 1990, quien destacó el valor especial de esta visita tras la consagración en Qatar 2022.
También participaron campeones del mundo de 1978 y 1986. Oscar Ruggeri recordó con emoción a Diego Armando Maradona y afirmó que “tendría que estar” en un evento así. Jorge Burruchaga evocó el camino al título en México 1986, mientras que Ubaldo Matildo Fillol aseguró sentir la presencia de sus compañeros del ’78 y de César Luis Menotti.
Estuvieron presentes además Carlos Daniel Tapia, Ricardo Giusti, Héctor Enrique y Sergio Batista, todos integrantes del plantel campeón en 1986.
Datos del Tour
Se trata del sexto Tour del Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA y Argentina formó parte en todas sus ediciones. Es una de las dos únicas ocasiones en que el trofeo original sale del Museo de la FIFA, junto con la propia Copa del Mundo.
En esta gira global visitará 30 asociaciones miembro, con 75 paradas en más de 150 días.
Curiosidades del trofeo
El trofeo original está hecho de oro macizo de 18 quilates, pesa 6,175 kilos y muestra dos figuras humanas sosteniendo el globo terráqueo. El diseño actual rige desde 1974; anteriormente se entregaba la Copa Jules Rimet.
El campeón de cada Mundial recibe el trofeo original en la ceremonia, pero luego se le otorga de manera definitiva una réplica bañada en oro, con el año, el país anfitrión y el nombre del ganador grabados.
