“No pierdas ni un solo latido”. Con este lema, la campaña del Día Mundial del Corazón pone el foco en una de las principales cuestiones vinculadas con la salud cardiovascular: la importancia de conocer los factores de riesgo, realizar controles periódicos y consultar ante la aparición de síntomas que puedan estar relacionados con el funcionamiento del corazón.
Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha que busca llamar la atención sobre las enfermedades cardiovasculares y promover acciones de prevención y cuidado. Más allá de esta jornada, el mensaje apunta a instalar una idea fundamental: la salud del corazón requiere atención durante todo el año.
Las enfermedades cardiovasculares pueden presentarse de diferentes maneras y no siempre generan señales evidentes en sus primeras etapas. Por este motivo, los controles médicos tienen un papel central, especialmente en aquellas personas que presentan factores de riesgo o antecedentes familiares de enfermedades cardíacas.
Prevenir también es controlar
La prevención cardiovascular comienza con el conocimiento de los propios factores de riesgo. La hipertensión arterial, los niveles elevados de colesterol, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo y el sobrepeso pueden incrementar las posibilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Los antecedentes familiares también constituyen un elemento que debe ser tenido en cuenta durante la evaluación médica.
A estos factores se suman determinados hábitos cotidianos. Mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular, evitar el consumo de alcohol y controlar el estrés son algunas de las medidas que forman parte de un estilo de vida saludable.
Pero la prevención no se limita a los hábitos. Los controles médicos permiten conocer cómo está funcionando el organismo y detectar alteraciones que pueden no generar síntomas. La consulta con un especialista permite evaluar cada situación de manera individual y determinar si son necesarios estudios complementarios.
En este sentido, síntomas como dolor o presión en el pecho, falta de aire, palpitaciones, mareos, desmayos o cansancio inusual no deberían ser ignorados y requieren una evaluación profesional, especialmente cuando aparecen de manera repentina e intensa.
Un abordaje integral de la salud cardiovascular
En el Sanatorio Urquiza, la atención de las enfermedades cardiovasculares comprende diferentes especialidades y prestaciones destinadas a la evaluación, diagnóstico, seguimiento y tratamiento de los pacientes.
Los consultorios de Cardiología constituyen uno de los primeros espacios destinados a la evaluación y seguimiento de los pacientes. De acuerdo con cada caso, los profesionales pueden indicar distintos estudios para conocer el funcionamiento del corazón y detectar posibles alteraciones.
Entre las prestaciones disponibles se encuentran las Ergometrías, Presurometrías, Holter y Doppler cardíaco. Estos estudios permiten obtener información complementaria sobre la actividad eléctrica del corazón, la presión arterial, la respuesta cardiovascular durante el ejercicio y las características estructurales y funcionales del corazón.
La atención se complementa con áreas de mayor complejidad como Hemodinamia, Electrofisiología y Cirugía Cardiovascular, que permiten abordar diferentes patologías y situaciones que requieren procedimientos o tratamientos especializados.
Contar con distintas áreas vinculadas a la salud cardiovascular permite acompañar al paciente desde la consulta y la prevención hasta el diagnóstico, seguimiento y tratamiento, de acuerdo con sus necesidades y la indicación de los profesionales.
El lema de este año invita, justamente, a no pasar por alto aquellas señales que pueden indicar un problema cardíaco. “No pierdas ni un solo latido” es también una oportunidad para recordar que cuidar el corazón implica prestar atención a la salud, realizar los controles correspondientes y consultar ante la aparición de síntomas.
Porque la prevención comienza mucho antes de una urgencia: comienza con un control, una consulta y la decisión de cuidar el corazón.
