El cantante de RKT fue detenido en Tigre luego de ser encontrado a bordo de una camioneta sin patente. Durante el procedimiento, la Policía secuestró una pistola Glock calibre .40 con la numeración suprimida.
El cantante de música RKT Simón Alvarenga, conocido artísticamente como Callejero Fino, continúa detenido e incomunicado luego de haber sido arrestado durante un control vehicular en la zona de Villa La Ñata, en el partido bonaerense de Tigre.
El procedimiento ocurrió el domingo por la mañana, cuando el artista circulaba en una Volkswagen Amarok sin patente junto a un acompañante. La camioneta fue detenida durante un operativo preventivo realizado por la Patrulla Municipal de Tigre en la zona de calle Italia y Ruta 27.
La falta de la patente motivó una inspección del vehículo. Durante la requisa, los efectivos encontraron una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada, por lo que tanto Alvarenga como su acompañante, identificado como Steven Joel Ricca, quedaron imputados por la presunta portación ilegal de un arma de guerra.
Qué dijo el abogado de Callejero Fino
Según trascendió, el cantante permanece alojado en la Comisaría Tigre 4° de Benavídez, donde pasó la noche, y deberá prestar declaración ante la Justicia.
Su abogado explicó ante la prensa que la camioneta circulaba sin patente porque el artista se encontraba grabando un videoclip. De acuerdo con esa versión, la chapa patente habría sido retirada para evitar que el número quedara registrado en las imágenes de la producción.
Al momento de la detención, Callejero Fino se encontraba acompañado por Ricca. También trascendió que ambos se dirigían hacia una quinta de la zona, donde se celebraba el cumpleaños del cantante J. Rei, pareja de María Becerra.
El artista recibió durante las últimas horas la visita de personas de su círculo íntimo y permanece a la espera de la decisión judicial sobre su situación procesal.
La causa por la portación del arma
La principal acusación que enfrenta Callejero Fino está relacionada con la pistola encontrada dentro de la camioneta. Se trata de un arma calibre .40 cuya numeración se encontraba suprimida, circunstancia que agravaría la situación judicial.
La portación ilegal de un arma de guerra contempla una pena mínima de tres años y seis meses de prisión. Además, según la calificación que se aplique al caso, se trata de un delito que puede impedir la excarcelación.
Ahora, la Justicia deberá determinar quién tenía la disponibilidad efectiva del arma y cuál era la responsabilidad de cada uno de los ocupantes del vehículo.
El antecedente judicial de Callejero Fino
Callejero Fino ya había tenido un antecedente con la Justicia. A los 20 años fue condenado a seis años de prisión por un robo.
En aquella oportunidad permaneció cinco meses detenido en un penal y posteriormente continuó cumpliendo la condena bajo la modalidad de arresto domiciliario.
Ahora, su situación vuelve a quedar en manos de la Justicia, que deberá avanzar con la investigación y definir los próximos pasos de la causa.
