Cayó la venta de combustibles por tercer mes consecutivo y crece la preocupación en las estaciones de servicio
La venta de combustibles volvió a registrar una caída durante mayo y profundizó una tendencia que ya se extiende por tercer mes consecutivo en lo que va de 2026. El retroceso en el consumo comienza a generar preocupación en el sector estacionero y también en las petroleras, que observan una baja sostenida en la demanda en distintos puntos del país.
Según datos relevados por entidades del sector, la disminución se percibe tanto en naftas como en gasoil, especialmente en el consumo minorista. La pérdida del poder adquisitivo, el menor movimiento comercial y la desaceleración de algunas actividades económicas aparecen como las principales causas detrás de la retracción.
En distintas provincias, propietarios de estaciones de servicio advirtieron que el nivel de ventas actual se encuentra por debajo del registrado durante el mismo período del año pasado, incluso pese a los aumentos aplicados en los surtidores durante los últimos meses.
El fenómeno afecta particularmente a estaciones ubicadas en corredores urbanos y suburbanos, donde se redujo el tránsito diario y también el consumo promedio por carga. En muchos casos, los usuarios optan por cargar menos litros o espaciar más las recargas para cuidar gastos.
El contexto también impacta sobre el transporte y la logística, sectores que mantienen una fuerte dependencia del precio del combustible y que comenzaron a ajustar recorridos y costos operativos para sostener la actividad.
Desde el sector energético señalaron que, pese a la estabilidad relativa del abastecimiento, el escenario sigue siendo delicado debido a la volatilidad internacional del petróleo y a las tensiones económicas internas.
La caída consecutiva del consumo en 2026 abre interrogantes sobre la recuperación del mercado durante el segundo semestre, especialmente en vísperas del invierno, una etapa donde históricamente aumenta la demanda de combustibles en varias regiones del país.
La venta de combustibles volvió a registrar una caída durante mayo y profundizó una tendencia que ya se extiende por tercer mes consecutivo en lo que va de 2026. El retroceso en el consumo comienza a generar preocupación en el sector estacionero y también en las petroleras, que observan una baja sostenida en la demanda en distintos puntos del país.
Según datos relevados por entidades del sector, la disminución se percibe tanto en naftas como en gasoil, especialmente en el consumo minorista. La pérdida del poder adquisitivo, el menor movimiento comercial y la desaceleración de algunas actividades económicas aparecen como las principales causas detrás de la retracción.
En distintas provincias, propietarios de estaciones de servicio advirtieron que el nivel de ventas actual se encuentra por debajo del registrado durante el mismo período del año pasado, incluso pese a los aumentos aplicados en los surtidores durante los últimos meses.
El fenómeno afecta particularmente a estaciones ubicadas en corredores urbanos y suburbanos, donde se redujo el tránsito diario y también el consumo promedio por carga. En muchos casos, los usuarios optan por cargar menos litros o espaciar más las recargas para cuidar gastos.
El contexto también impacta sobre el transporte y la logística, sectores que mantienen una fuerte dependencia del precio del combustible y que comenzaron a ajustar recorridos y costos operativos para sostener la actividad.
Desde el sector energético señalaron que, pese a la estabilidad relativa del abastecimiento, el escenario sigue siendo delicado debido a la volatilidad internacional del petróleo y a las tensiones económicas internas.
La caída consecutiva del consumo en 2026 abre interrogantes sobre la recuperación del mercado durante el segundo semestre, especialmente en vísperas del invierno, una etapa donde históricamente aumenta la demanda de combustibles en varias regiones del país.
