El director del Hospital Isidoro Iriarte, Juan Fragomeno, de 70 años, fue uno de los primeros en aplicarse la primera dosis de la vacuna Sputnik V en Quilmes, tras la aprobación de la Anmat.
Recibió la dosis el miércoles y este jueves se encontraba trabajando «sin problemas».
«Estoy muy bien, trabajando, no tengo absolutamente nada extraño. Es importantísimo que todos se vacunen», dijo Fragomeno a El Sol y con optimismo opinó que «antes de primavera» el coronavirus estaría controlado.
«Si todos respetamos los protocolos básicos, que es usar tapabocas, respetar el distanciamiento social, lavarse las manos y no participar de grandes reuniones, junto a la vacunación, antes de la primavera tendremos el Covid-19 controlado», aseguró.
El médico ya tuvo dos contagios de coronavirus desde que comenzó la pandemia y, si bien tuvo que internarse la segunda vez, no sufrió ninguna consecuencia a mediano plazo.
Junto a Fragomeno se vacunaron otras cuatro personas mayores de 60 años que estaban en la «turnera», es decir en la lista de personas a la espera de vacunación.
Es que cada vez que se abre una caja de dosis de la vacuna fabricada en Rusia, son cinco las personas que deben recibir la inyección en un lapso de media hora.
«En el Iriarte no se perdió ninguna vacuna, siempre se respetó la cadena de frío», aclaró el director del Hospital de Quilmes.
Fragomeno dijo que ya recibió la primera dosis la mitad de los trabajadores inscriptos de un total de 900 y si bien admitió que hay algunos que prefirieron no participar del programa de vacunación, la mayoría sí lo hizo.
En el nosocomio se vacuna a alrededor de un centenar de personas por día, un ritmo que Fragomeno consideró bueno, pero señaló que en el futuro se puede acelerar.
El hospital recibió 900 dosis del primer compuesto y 500 del segundo. Y este jueves comenzaron con la aplicación del segundo a quienes habían recibido la primera.

