El presidente Javier Milei formó parte de la foto de familia de la cumbre del Mercosur en Foz de Iguazú, con las Cataratas como telón de fondo. La postal dejó en evidencia la distancia política y personal con el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en un encuentro marcado por la incertidumbre sobre el acuerdo con la Unión Europea.
Javier Milei participó este sábado de la cumbre del Mercosur que se desarrolla en Foz de Iguazú, donde los presidentes del bloque posaron para la tradicional foto oficial frente a las Cataratas. La imagen, sin embargo, reflejó el clima frío que domina la relación entre los líderes de las dos principales economías de la región: Argentina y Brasil.
Si bien Milei saludó a Luiz Inácio Lula da Silva, el intercambio fue estrictamente protocolar, sin gestos de cercanía ni diálogo visible. Durante la previa al inicio del encuentro, el presidente argentino se mantuvo algo apartado, mientras Lula conversaba distendido con los mandatarios de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi. Milei quedó ubicado entre Peña y el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, manteniendo distancia durante toda la secuencia.
Tensión por el acuerdo con la Unión Europea
El eje central de la cumbre es definir una postura común del Mercosur frente a las nuevas dilaciones de la Unión Europea para firmar el acuerdo de libre comercio, una negociación que lleva más de veinte años sin resolución definitiva. En esta oportunidad, Europa volvió a postergar la firma hasta enero, debido a las presiones de los sectores agrícolas de países como Francia e Italia.
Puertas adentro, el malestar entre los países del bloque es evidente. El canciller paraguayo, Rubén Ramírez, expresó con claridad el cansancio regional: “Estamos dispuestos a avanzar, entendiendo que Europa tiene sus plazos internos, pero los plazos no son infinitos”.
Una agenda acotada y sin bilaterales
Acompañado por el ministro Pablo Quirno, Milei se sumó a las deliberaciones formales minutos después de la foto oficial. Su paso por Brasil mantiene un perfil estrictamente institucional: no tiene previstos almuerzos de camaradería ni reuniones bilaterales con otros mandatarios, lo que refuerza su decisión de limitar la participación a los aspectos centrales del debate comercial.
La postal frente a las Cataratas, pensada para mostrar unidad regional, terminó dejando al descubierto las tensiones políticas que atraviesan al Mercosur y, en particular, la distante relación entre Milei y Lula, en un momento clave para el futuro del bloque.