El senador y excandidato presidencial brasileño publicó un extenso comunicado en redes sociales, una semana después de perder el balotaje frente a Lula da Silva. Cuestionó al Poder Judicial, acusó a la principal cadena televisiva del país de intentar perjudicar su imagen y adelantó que concederá entrevistas desde territorio estadounidense.
Flávio Bolsonaro volvió a expresarse públicamente desde Estados Unidos y defendió su decisión de abandonar Brasil luego de la derrota electoral frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. En un extenso comunicado difundido en sus redes sociales, el senador denunció una supuesta persecución judicial, cuestionó las medidas adoptadas en su contra y apuntó contra la cadena Rede Globo, a la que acusó de querer dañar su reputación.
“No me arrepiento de absolutamente nada de lo que hice”, afirmó el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece en territorio estadounidense después de salir de Brasil a través de la Argentina.
En el mensaje, titulado “Nota a Brasil”, el dirigente del Partido Liberal sostuvo que su partida no fue una renuncia a la actividad política, sino una decisión motivada por lo que considera un escenario de persecución e inseguridad jurídica. “No salí de Brasil, salí por Brasil”, escribió.
El enfrentamiento con Rede Globo
Uno de los principales blancos de sus críticas fue la cadena Rede Globo. Flávio Bolsonaro aseguró que varios medios de comunicación se comunicaron con él durante la última semana para solicitarle entrevistas, entre ellos la principal emisora televisiva brasileña.
Según su versión, aceptó una propuesta para participar de una entrevista exclusiva con una condición: que el material se transmitiera completo, sin cortes y sin restricciones sobre los temas que podían abordarse.
“La emisora prefirió no seguir adelante”, afirmó. Además, sostuvo que el programa periodístico Fantástico emitiría un informe sobre su situación sin ofrecerle la posibilidad de responder a las acusaciones.
“Si el mayor grupo de comunicación de Brasil está con miedo, no tiene la menor condición moral de juzgarme o intentar destruir mi reputación”, expresó el senador.
El dirigente anticipó que en los próximos días mantendrá conversaciones con medios nacionales e internacionales para presentar su versión de los acontecimientos. Aseguró que lo hará sin restricciones y cuestionó lo que considera un tratamiento parcial de su situación por parte de la prensa brasileña.
La denuncia de persecución judicial
En otro tramo del comunicado, Flávio Bolsonaro cuestionó las medidas judiciales que se habrían dispuesto poco después de conocerse el resultado del balotaje del 25 de octubre, en el que fue derrotado por Lula da Silva.
Según su relato, apenas siete minutos después de anunciado el resultado electoral ya existía una resolución con medidas cautelares en su contra, que calificó como basadas en mentiras. Afirmó que fue notificado unas doce horas más tarde, cuando salía de la residencia de su padre.
El senador describió el procedimiento como una persecución “ilegal y arbitraria” y sostuvo que Brasil está lejos de garantizar un proceso judicial justo e imparcial.
“Esto no es democracia”, manifestó, al cuestionar el accionar de las autoridades judiciales y policiales.
También denunció un supuesto procedimiento policial en su domicilio y aseguró que los agentes habrían revisado pertenencias personales de sus hijas. Sus declaraciones forman parte de su versión de los hechos y no constituyen, por sí mismas, una comprobación de irregularidades en el procedimiento.
La situación de Jair Bolsonaro y el vínculo con su hermano Eduardo
Flávio también hizo referencia a la situación judicial de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a más de 27 años de prisión por su participación en el intento de golpe de Estado posterior a las elecciones de 2022.
En su comunicado, cuestionó la condena y describió a su padre como un hombre con problemas de salud que atraviesa una situación injusta. Además, mencionó la distancia con su otro hijo, Eduardo Bolsonaro, quien también permanece en Estados Unidos.
Eduardo fue condenado a cuatro años de prisión por coacción a la Justicia, en una causa vinculada con las presiones sobre las instituciones brasileñas. Su permanencia fuera del país se convirtió en otro de los elementos de confrontación entre la familia Bolsonaro y el sistema judicial.
Flávio utilizó esa situación familiar para reforzar su denuncia de persecución y presentar su salida de Brasil como una decisión vinculada con la defensa de su entorno.
Su llegada a Estados Unidos y el futuro político
La salida de Flávio Bolsonaro se produjo después de la derrota electoral frente a Lula. El senador viajó desde Brasil hacia la Argentina y posteriormente abordó un avión privado con destino a Estados Unidos.
El episodio quedó bajo análisis de las autoridades brasileñas por las medidas cautelares que, según la información difundida, incluían restricciones para abandonar el territorio nacional y la entrega de pasaportes. La investigación busca establecer si existió un incumplimiento de las disposiciones judiciales.
Desde Estados Unidos, el dirigente busca mantener su presencia pública y sostener su protagonismo dentro del espacio político que lidera su familia. Su reaparición también apunta a disputar el relato sobre la derrota electoral y las causas judiciales que involucran al expresidente y a sus allegados.
En el cierre de su comunicado, Flávio reivindicó su trayectoria política y aseguró que enfrentó a un sistema que, según su interpretación, busca conservar sus privilegios. También citó una frase del actual juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin sobre las dificultades para detener las violaciones a los derechos humanos en Brasil.
“No me arrepiento de absolutamente nada de lo que hice”, insistió.
Con su nueva intervención pública, el senador dejó en claro que continuará la confrontación política desde Estados Unidos y que pretende convertir su situación judicial y su salida de Brasil en uno de los ejes de su discurso opositor.
