Organizaciones de jubilados, colectivos de personas con discapacidad, sindicatos, movimientos sociales, organismos de Derechos Humanos y asambleas barriales salieron a las calles este miércoles, en una nueva manifestación de descontento social frente a las políticas de ajuste y la represión del gobierno de Javier Milei.
Alrededor de las 17, hubo un forcejeo entre algunos manifestantes y las fuerzas de seguridad, que reprimieron con empujones y gases lacrimógenos, en el marco de un gigantesco caos de tránsito.
La protesta gira en torno a la situación crítica de los haberes previsionales, la decisión del Ejecutivo de vetar la ley que establece un aumento para jubilados — de unos $20.000–, la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad, aprobadas en el Senado. A eso se suma el reclamo por el cese del protocolo represivo que, según denuncian, dejó varios heridos en manifestaciones anteriores, publicó Página12.
“A las tres iniciamos la radio abierta y van a hablar todas las personas que quieran hacerlo: de sindicatos, organizaciones, agrupaciones. También van a estar familiares de personas con discapacidad y representantes de movimientos en lucha”, explicó Adela Huntin, jubilada y una de las convocantes.
Cerca de las 16:30 inició la movilización hacia Plaza de Mayo, donde se leerá un documento unificado y se hará un homenaje a Mari López, una militante fallecida tras una larga enfermedad que tuvo dificultades para acceder a los tratamientos necesarios para su cuadro.
La convocatoria busca visibilizar no solo los reclamos previsionales, sino también la desidia estatal frente a la vulnerabilidad de los jubilados: “Muchos se están muriendo por el abandono del Estado”, concluyó.
La semana pasada, las fuerzas de seguridad federales desplegaron el ya clásico operativo anti protestas en las inmediaciones del Congreso. En ese marco, efectivos de la Gendarmería obligaron a los manifestantes a subir a la vereda de la Plaza Congreso, donde los adultos se movilizaban guarecidos de la lluvia con paraguas y ropa de abrigo.
Desde que rige el protocolo impulsado por la cartera de Seguridad, no ha habido incidentes, sino represión a cargo de los uniformados, de manera indiscriminada, como el pasado 12 de marzo, en la refriega que terminó con el fotógrafo Pablo Grillo herido de gravedad.
