India restableció hoy la libre circulación de personas dentro del país, una semana antes de que comience la flexibilización de la cuarentena y pese al avance del coronavirus, que la llevó en los últimos días a convertirse en el séptimo país con más casos confirmados en todo el mundo, con más de 190.000.
La única excepción al fin del aislamiento es la capital, Nueva Delhi, que mantendrá cerrados sus límites al menos una semana más aunque “el tránsito de servicios esenciales continuará y los funcionarios del gobierno podrán entrar y salir”, informó el jefe de Gobierno de la ciudad, Arvind Kejrival.
El funcionario justificó esa decisión en el propósito de evitar un colapso del sistema de salud de la ciudad: “Personas de todo el país vendrán aquí para recibir tratamiento, por lo que las 9.500 camas para pacientes con coronavirus se llenarían en dos días”, argumentó.
Además de la liberación de la circulación de personas -que había sido suspendida el 25 de marzo-, el gobierno indio dispuso reducir cuatro horas el toque de queda nocturno, que regía de 19 a 7 y ahora será de 21 a 5.
Con el fin del aislamiento, el gobierno autorizó la circulación de 200 trenes diarios y esperaba que sólo hoy transportaran a unas 145.000 personas.
