Una nueva jornada de fuerte volatilidad sacudió a los mercados financieros internacionales luego de que el precio del petróleo superara los 100 dólares por barril, impulsado por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente. El escenario provocó una marcada caída de las bolsas y también afectó a los activos argentinos, que cerraron con importantes pérdidas.
En Wall Street, los ADR de empresas argentinas registraron bajas de hasta el 9%, con las mayores caídas concentradas en los sectores bancario, energético y de servicios. La tendencia negativa también se trasladó al mercado local, donde el índice S&P Merval finalizó la rueda en terreno negativo acompañado por una fuerte presión vendedora.
Los bonos soberanos en dólares también retrocedieron, mientras que el riesgo país volvió a subir como consecuencia del deterioro del clima financiero global y del mayor nivel de cautela entre los inversores. La incertidumbre generada por el conflicto internacional llevó a muchos operadores a refugiarse en activos considerados más seguros, reduciendo su exposición a los mercados emergentes.
El repunte del crudo responde al temor de que las tensiones en Medio Oriente afecten el suministro mundial de energía, un escenario que incrementó las expectativas de inflación y reavivó las dudas sobre la evolución de las tasas de interés en las principales economías. Estos factores impactaron de manera directa sobre las bolsas internacionales y profundizaron el retroceso de los activos de mayor riesgo.
Los analistas consideran que la evolución del conflicto será determinante para el comportamiento de los mercados durante los próximos días. Mientras persista la incertidumbre internacional, la volatilidad seguirá siendo elevada y los inversores permanecerán atentos tanto a la evolución del precio del petróleo como a las decisiones que adopten los principales bancos centrales del mundo.
