El regreso de Fernando Rejal al bloque Justicialista modificó el equilibrio en el Senado y reactivó la pelea por los representantes parlamentarios en el organismo judicial. La definición podría quedar en manos de Victoria Villarruel y no se descarta una nueva batalla en los tribunales.
La renovación de los representantes del Congreso en el Consejo de la Magistratura amenaza con convertirse en un nuevo foco de tensión entre La Libertad Avanza (LLA) y el peronismo. La disputa se concentra en el Senado, donde ambas fuerzas buscan quedarse con dos de los cuatro lugares que le corresponden a la Cámara alta en el organismo encargado de intervenir en la selección y remoción de jueces.
El escenario cambió con el regreso del senador riojano Fernando Rejal al bloque Justicialista, que conduce José Mayans. Con esa incorporación, la bancada peronista pasó a tener 22 integrantes y se convirtió en la primera minoría del Senado, por encima de La Libertad Avanza.
El oficialismo, conducido en la Cámara alta por Patricia Bullrich, cuestiona que ese movimiento modifique el reparto de los consejeros. La controversia podría escalar hasta la Justicia si no hay acuerdo entre los bloques.
La disputa por las bancas del Senado
La Cámara alta debe designar cuatro representantes para el Consejo de la Magistratura. El peronismo sostiene que su nueva composición le permite reclamar dos lugares, mientras que el oficialismo también busca conservar esa representación.
La definición podría quedar en manos de la vicepresidenta Victoria Villarruel, titular del Senado, ante la presentación de pedidos contrapuestos por parte de las bancadas.
La discusión se desarrolla, además, en un contexto de cambios en la integración parlamentaria. La Libertad Avanza quedó temporalmente con 20 integrantes tras el fallecimiento del senador Juan Carlos Pagotto, aunque se esperaba la incorporación de su reemplazante para completar el mandato.
Desde el oficialismo advirtieron que podrían recurrir a los tribunales si el peronismo utiliza el regreso de Rejal para reclamar la primera minoría y modificar el reparto de los cargos.
El antecedente que vuelve a tensionar la discusión
La controversia remite a lo ocurrido en 2022, cuando el entonces oficialismo kirchnerista dividió su bloque en dos espacios para obtener tres de los cuatro representantes del Senado en el Consejo de la Magistratura.
La maniobra fue cuestionada judicialmente por el entonces senador Luis Juez. La Corte Suprema intervino y dejó sin efecto la designación de Martín Doñate, al considerar que la división de la bancada no podía utilizarse para alterar artificialmente la representación parlamentaria.
Ese antecedente es uno de los argumentos que ahora invoca La Libertad Avanza para advertir sobre una eventual judicialización de la disputa.
Un organismo clave para la Justicia
El Consejo de la Magistratura está integrado por 20 miembros y es presidido por el titular de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti. Además de los ocho representantes del Congreso —cuatro diputados y cuatro senadores—, participan jueces, abogados, representantes del ámbito académico y un integrante del Poder Ejecutivo.
El organismo tiene un papel central en la selección de candidatos a jueces y en los procedimientos vinculados con la responsabilidad disciplinaria de los magistrados.
La renovación de los representantes parlamentarios está prevista para noviembre y forma parte de un recambio más amplio de integrantes de distintos estamentos. La disputa por las bancas del Senado anticipa negociaciones políticas y una posible controversia judicial en torno a la distribución de poder dentro del organismo.
