Los argentinos acumulan más de USD 260.000 millones fuera del sistema formal
Los argentinos mantienen más de 260.000 millones de dólares en ahorros fuera del alcance del sistema fiscal, según datos oficiales, una cifra que se incrementó en más de 100.000 millones de dólares durante la última década y que representa uno de los principales desafíos para los distintos gobiernos.
Se trata de fondos que permanecen tanto en el país como en el exterior y que pertenecen a personas físicas y empresas argentinas. De acuerdo con las estadísticas, estos ahorros pasaron de 153.309 millones de dólares en 2015 a 260.443 millones en el tercer trimestre del año, con un ritmo de crecimiento cercano a los 5.000 millones de dólares por trimestre.
Ante este escenario, el Gobierno impulsa un nuevo intento para atraer esos capitales al sistema formal mediante un proyecto de blanqueo denominado “Inocencia Fiscal”, que actualmente se encuentra bajo análisis en el Congreso.
Si a los dólares en efectivo se suman las inversiones en bonos y títulos externos, las propiedades en el exterior y otros activos financieros, estén declarados o no, el total de activos externos en manos argentinas alcanzó los 483.278 millones de dólares al cierre del tercer trimestre. Esa cifra contrasta con los 271.766 millones registrados diez años atrás.
El crecimiento no solo se explica por el aumento de los depósitos y del dinero en efectivo, sino también por la expansión de distintas inversiones financieras. En ese sentido, las participaciones en fondos de inversión pasaron de 26.851 millones de dólares a 69.968 millones en el mismo período, mientras que las tenencias en títulos de deuda se incrementaron de 14.322 millones a 42.448 millones de dólares.
A comienzos de 2016, el total de activos externos declarados o no alcanzaba los 154.682 millones de dólares. Durante el inicio del gobierno de Alberto Fernández esa cifra ascendía a 226.569 millones y llegó a 261.368 millones hacia fines de 2023.
La estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, apunta a que una parte de esos fondos no declarados se canalice hacia inversiones productivas y contribuya a reforzar las debilitadas reservas del Banco Central.