El Partido Demócrata logró quedarse con el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de medio término y consiguió victorias en estados clave. Donald Trump aseguró que está dispuesto a aceptar los resultados y buscar acuerdos con la oposición.
Las elecciones de medio término en Estados Unidos dejaron un resultado contundente: el Partido Demócrata logró arrebatarles a los republicanos el control del Senado y de la Cámara de Representantes, en un revés para el presidente Donald Trump y su partido.
La jornada electoral del martes 3 de noviembre también estuvo marcada por victorias demócratas en estados tradicionalmente disputados y por algunos resultados históricos en las elecciones para gobernador.
Tras conocerse los resultados, Trump manifestó su disposición a trabajar con la nueva mayoría opositora. “Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados”, afirmó. También agregó: “Esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente llegaremos a algún acuerdo”.
Las victorias demócratas en las gobernaciones
Entre los principales resultados se destacó el triunfo de Keisha Lance Bottoms en Georgia, quien se convirtió en la primera mujer afroamericana elegida gobernadora de un estado en la historia de Estados Unidos.
En Ohio, Amy Acton logró imponerse y será la primera mujer en ocupar la gobernación de ese estado. Por su parte, en Nueva York, la demócrata Kathy Hochul consiguió la reelección.
Los republicanos también obtuvieron victorias en algunos distritos. En Florida, Byron Donalds ganó la gobernación y se convertirá en el primer gobernador afroamericano del estado. En tanto, Ashley Moody consiguió una banca en el Senado.
Un resultado histórico en Kansas
Otro de los resultados destacados se produjo en Kansas, donde el demócrata Adam Hamilton ganó la elección al Senado y puso fin a una ausencia de casi nueve décadas de representantes de ese partido en ese cargo.
Su victoria se sumó a otros triunfos demócratas en estados donde los republicanos habían conseguido imponerse en elecciones anteriores, y contribuyó al cambio de fuerzas en el Congreso.
Con el control de ambas cámaras, los demócratas tendrán mayor capacidad para condicionar la agenda legislativa de Trump durante los próximos dos años de su mandato.
