La Municipalidad de Berazategui, a través de la Secretaría de Desarrollo Social y Comunitario, entregó a los padres de los alumnos de los jardines municipales de la ciudad elementos para que disfruten de una rica merienda y juguetes por el Día de la Niñez.
«Estamos en el Mes de la Niñez, en pleno agosto y queremos celebrar esta fecha tan especial, aunque el Municipio trabaja para la promoción y protección de los Derechos de los niños y las niñas durante todo el año, el doctor Juan José Mussi tuvo la idea de impulsar para este día tan particular, en medio de una pandemia que estamos atravesando hace 5 meses y siendo propietarios como municipio de 11 jardines comunitarios, la entrega de un regalo para cada uno de los 1.400 nenes y nenas que tenemos en los jardines», explicó María Laura Lacava, secretaria de Desarrollo Social y Comunitario de la Municipalidad de Berazategui.
«Pensamos en prepararles algo nutritivo, ya que ellos no están asistiendo a clases. Se compró leche larga vida, copos de maíz azucarados, jugo de fruta, un budín y una leche chocolatada además de un regalo, un juguete a cada uno. Las directoras de cada servicio educativo, por turno citaron a los padres al jardín, tomando todas las medidas de precaución».
Carolina Postorivo, directora del Jardín Municipal Patito Coletón, del Barrio 3 de Junio de Plátanos, comentó: «tenemos 112 nenes. Los padres están contentos y agradecidos porque saben que hay muchos que no tienen la posibilidad de comprar un juguete o hacer una rica merienda el domingo a sus hijos, así que nosotros estamos felices de poder acercarles esto. Todos los años recibimos una sorpresa por parte del Municipio».
En tanto, los padres de los niños y niñas inscriptos en el Jardín Municipal Patito Coletón expresaron su gratitud en la jornada de entrega de los regalos, a la que asistieron comprometidos a respetar las medidas de higiene y distanciamiento social.
«Soy la mamá de dos nenas que vienen a este jardín. Me parece muy bien, me encantan las cosas que me dieron para ellas. Las nenas estaban enloquecidas», expresó con alegría Marisel Lencina.
