Distintos barrios de Quilmes continuaban este lunes sin agua en medio de una ola de calor que amenaza con repetirse durante la jornada de este martes.
La mayoría de los vecinos que se comunicó con este medio indicó que no es un problema nuevo, sino que se repite cada verano, pero asegura que la respuesta de AySA es cada vez más escasa.
Tras la publicación del caso de cinco familias que estuvieron sin agua desde Navidad en la calle Perón al 1100, muchos lectores señalaron que la falta de servicio es un problema constante en Quilmes, sobre todo en verano.
«Vivo a 13 cuadras de la peatonal de Quilmes y a 3 cuadras del Sanatorio Trinidad. No hay agua dos veces por semana y la presión de agua es mínima», se quejó un lector.
Otro señaló que en Lavalleja y Avenida Calchaquí tampoco cuentan con el servicio esencial.
Una familia de Lafinur, entre Acha y Juan B. Justo, padece la falta de agua o baja presión desde hace años. Susana comentó que «ya no sabemos ante quién reclamar, porque llamamos a AySA, al ente de control, a la Defensoría del Pueblo y nunca lo solucionaron».
El problema se originaría en los viejos caños de la zona que no permiten la presión suficiente.
«Somos un barrio con gente mayor de casas grandes, no podemos estar viviendo esto desde hace tanto tiempo. A tres cuadras está la villa La Vera y ellos no tienen el servicio como corresponde».
Susana se quejó porque recibe facturas de 700 pesos «por un servicio deficiente» y señaló que en plena pandemia y con temperaturas tan altas, la salud de los mayores está en verdadero riesgo.
«Vinieron el año pasado y cambiaron unos caños pero no fue una solución, seguimos igual. Desde hace poco vienen camiones cisterna a llenarnos los tanques, pero no es agua potable», añadió.
