Titulares

Osteoporosis: el Sanatorio Urquiza recuerda la importancia de la prevención para cuidar los huesos

osteoporosis sanatorio urquiza
Compartilo!

Una enfermedad silenciosa que puede aumentar el riesgo de fracturas y afectar la calidad de vida. La detección temprana, los controles médicos y los hábitos saludables son fundamentales para preservar la salud ósea.

La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y los vuelve más frágiles, aumentando el riesgo de sufrir fracturas incluso ante golpes leves o caídas que, en otras circunstancias, no provocarían lesiones graves. Aunque suele asociarse con el envejecimiento, puede desarrollarse durante distintas etapas de la vida y avanzar sin presentar síntomas evidentes.

Esta característica hace que muchas personas descubran que tienen osteoporosis recién después de una fractura, especialmente en la cadera, las vértebras o la muñeca. Por eso, la prevención y la consulta médica oportuna cumplen un papel central para detectar factores de riesgo y establecer estrategias de cuidado.

Una enfermedad que requiere atención y seguimiento

Con el paso de los años, el organismo puede perder masa ósea y reducir la resistencia de los huesos. Este proceso se relaciona con la edad, los cambios hormonales –particularmente después de la menopausia-, los antecedentes familiares, la falta de actividad física, una alimentación insuficiente en calcio y vitamina D, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. Determinadas enfermedades y algunos medicamentos también pueden favorecer su aparición.

La osteoporosis no siempre produce dolor. Sin embargo, las fracturas vertebrales pueden generar molestias en la espalda, pérdida de estatura y cambios en la postura. Ante estos signos o cuando existen factores de riesgo, es importante realizar una evaluación profesional.

El diagnóstico se basa en la historia clínica, el examen médico y los estudios que el profesional considere necesarios. Entre ellos se encuentra la densitometría ósea, una prueba que permite medir la densidad mineral de los huesos y contribuye a estimar el riesgo de fractura.

Cuidar la salud ósea requiere incorporar hábitos saludables y mantener controles médicos de acuerdo con la edad y las necesidades individuales. Una alimentación equilibrada, con un aporte adecuado de calcio y vitamina D, la actividad física adaptada a cada persona, los ejercicios que favorecen la fuerza muscular y el equilibrio, y la prevención de caídas son medidas importantes.

Cuando el diagnóstico confirma osteoporosis, el tratamiento se define según el riesgo de fractura, los antecedentes y el estado general de cada paciente. Puede incluir medicamentos específicos, recomendaciones nutricionales, actividad física supervisada y seguimiento periódico. La elección del tratamiento debe quedar siempre a cargo del profesional de la salud.

La detección temprana permite intervenir antes de que aparezcan complicaciones y contribuye a preservar la movilidad, la autonomía y la calidad de vida, especialmente en las personas mayores.

En el Sanatorio Urquiza, la atención de las personas con sospecha o diagnóstico de osteoporosis puede orientarse a través de distintas especialidades médicas.

La Traumatología interviene en la evaluación de lesiones, fracturas y problemas del aparato locomotor. La Endocrinología puede abordar los factores hormonales y metabólicos relacionados con la pérdida de masa ósea, mientras que la Reumatología participa en la evaluación de enfermedades que afectan los huesos y las articulaciones. La Nutrición, por su parte, puede contribuir a mejorar los hábitos alimentarios y a cubrir los requerimientos nutricionales necesarios para la salud ósea.

El sanatorio también dispone de Diagnóstico por Imágenes, con prácticas como radiología, tomografía y ecografía, además de otras especialidades que pueden intervenir según las necesidades clínicas de cada paciente.

La articulación entre la evaluación clínica, los estudios indicados y el seguimiento profesional permite orientar la atención de manera individualizada, con el objetivo de prevenir complicaciones y sostener una mejor calidad de vida.

La osteoporosis no debe considerarse una consecuencia inevitable de la edad. Reconocer los factores de riesgo, realizar los controles recomendados y mantener hábitos saludables son acciones que pueden marcar una diferencia en la salud de los huesos.

About The Author