La administración británica del archipiélago prorrogó los permisos offshore vigentes y dejó abierta la posibilidad de extenderlos otros dos años. La decisión alcanza a proyectos de exploración y se conoce mientras Argentina avanza con sanciones y acciones judiciales contra empresas vinculadas a la explotación de hidrocarburos.
La disputa por los recursos naturales de las Islas Malvinas sumó un nuevo capítulo luego de que la administración británica del archipiélago anunciara la extensión por cinco años de todas las licencias vigentes para actividades petroleras offshore. La medida cuenta con el respaldo del Gobierno del Reino Unido y contempla una eventual extensión adicional de dos años, sujeta al cumplimiento de los programas de trabajo establecidos.
La decisión fue comunicada mientras el Gobierno argentino profundiza sus reclamos contra las empresas que desarrollan actividades hidrocarburíferas en el Atlántico Sur. Argentina sostiene que los permisos otorgados por las autoridades británicas son ilegales y que cualquier explotación de recursos en la zona requiere autorización argentina.
Desde la administración isleña, en cambio, defendieron la continuidad de las licencias y señalaron que la prórroga busca brindar previsibilidad a las compañías para que puedan continuar con sus inversiones y programas de exploración.
El proyecto Sea Lion, en el centro de la disputa
Uno de los principales emprendimientos alcanzados por el escenario actual es Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de las Malvinas y desarrollado por la israelí Navitas Petroleum junto con la británica Rockhopper Exploration.
El proyecto ingresó en su etapa de desarrollo con el objetivo de comenzar la extracción de petróleo en marzo de 2028. La iniciativa contempla una producción proyectada de unos 50.000 barriles diarios.
Sin embargo, el avance del proyecto también quedó alcanzado por una medida de la Justicia argentina. La jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, ordenó a Navitas y Rockhopper abstenerse de iniciar, continuar o ejecutar las obras necesarias para poner en funcionamiento Sea Lion. La medida fue dictada a partir de una presentación realizada por organizaciones argentinas.
Argentina profundiza las medidas contra las petroleras
El Gobierno argentino considera que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en el área sin autorización nacional constituyen una explotación ilegítima de recursos pertenecientes a la plataforma continental argentina.
En las últimas semanas, la administración de Javier Milei avanzó con sanciones y acciones administrativas contra empresas vinculadas con proyectos petroleros en la zona. Además, el Ejecutivo impulsó modificaciones legales para endurecer las consecuencias para compañías que participen en actividades de explotación de recursos naturales sin autorización argentina.
Entre las empresas con permisos exploratorios en el área también aparecen Borders & Southern, Desire Petroleum Limited y la canadiense JHI Associates. A su vez, una subsidiaria de Navitas acordó adquirir una participación del 65% en el bloque PL001, ubicado junto a Sea Lion.
Dos posiciones enfrentadas por los recursos naturales
La decisión vuelve a poner en primer plano la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido.
Argentina sostiene que la explotación de hidrocarburos en las aguas circundantes a las Malvinas debe contar con autorización de las autoridades nacionales y menciona, entre otros argumentos, la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que insta a ambos países a evitar decisiones unilaterales que modifiquen la situación mientras continúa pendiente la solución de la disputa de soberanía.
El Reino Unido y la administración de las islas mantienen una posición diferente y respaldan la continuidad de las actividades petroleras bajo las licencias otorgadas por las autoridades del archipiélago.
Con la extensión de los permisos por otros cinco años, el desarrollo de los proyectos hidrocarburíferos queda nuevamente en el centro de la disputa entre ambos países, mientras Sea Lion mantiene su objetivo de comenzar la producción en 2028.
