Pablo Ayala, esposo de Ramona Fernández, atropellada y asesinada en agosto, se encadenó ayer a la puerta del Juzgado Nº 5 de Florencio Varela, reclamando Justicia por la muerte de la mujer.
El 8 de agosto, la víctima -que tenía 48 años- fue atropellada, falleciendo minutos después. Quien manejaba el vehículo sería un joven de 18 años, hijo del dueño de una cadena de bazares.
El accidente fatal ocurrió en Ruta 2 y San José de Florencio Varela, en un horario aproximado a las 19.30.
En este sentido, Ayala aseguró que se encadenó «por pedido de Justicia» y que el autor del crimen «no puede estar en la calle libre».
Y agregó: «yo de acá no me pienso mover hasta que me den la seguridad» de que quien conducía el vehículo «quede en la cárcel».
Días atrás, familiares y amigos de Ramona Fernández protestaron frente a uno de los locales pertenecientes a la familia de quien sería el responsable de la muerte de la mujer.
A mediados de septiembre, Ayala relató a El Sol que su esposa «agonizó unos minutos hasta que falleció. Él (el joven) nunca se detuvo, después de atropellarla se dio a la fuga» porque llevaba dinero. «No vamos a bajar los brazos», dijo en su momento.
