El obispo Carlos Tissera presentó el «Protocolo de prevención de abuso y promoción de ambientes seguros de la Diócesis de Quilmes», que establece mecanismos para resibir y encaminar denuncias de menores y adultos vulnerables, aclarando que quienes no respeten la normativa incurrirán en una «infacción grave».
La presentación del protocolo coincidió con el Día del Niño y se enmarcó en las actividades por los 50 años de la Diócesis.
«El Papa Francisco ha llamado a toda la Iglesia a comprometerse en una acción eficaz y concreta en el cuidado de los más vulnerables y en la prevención de los delitos de abuso sexual en los ámbitos eclesiales; para ello es necesaria la toma de conciencia por parte de todo el pueblo de Dios y de sus pastores y así disponer los instrumentos para la prevención en materia formativa, protocolar y comunicacional; y el acompañamiento de todos los afectados por dichos delitos de manera orgánica por parte de una comisión o equipo destinado a tal fin», asegura el Obispado.
La Diócesis recordó que el Papa Francisco dijo que “todo Ordinario velará para que en su jurisdicción todos los fieles sepan a qué instancias deben acudir en el supuesto de tener conocimiento de la eventual comisión de delitos relativos a abusos sexuales por parte de miembros del clero».
Por tal motivo se presenta un protocolo de actuación y establece con él los mecanismos para recibir y encaminar denuncias y sospechas de abusos sexuales a menores y adultos vulnerables en el ámbito de las instituciones eclesiales de la Diócesis de Quilmes.
«Aquellos que sospechen o tomen conocimientos, por sí o por terceros, de que se hubieran cometido o se estuvieran cometiendo delitos de abuso sobre menores o adultos vulnerables, o que se trasgredan las normas de prevención existentes, tienen la responsabilidad de proteger a los menores o adultos vulnerables en todo aquello que este a su alcance, dando a conocer por las vías correspondientes tales hechos; este protocolo de actuación abarca a todos aquellos que trabajan o ejercen alguna actividad o voluntariado con menores o adultos vulnerables en ámbitos eclesiales. La no aplicación de este protocolo constituye en sí mismo una infracción grave».
Asimismo, «respetando el principio de autonomía y cooperación entre los sistemas jurídicos canónico y del Estado, la Diócesis de Quilmes respeta las disposiciones del derecho estatal sobre la materia, y colabora con las autoridades provinciales y nacionales en todo aquello que esté a su alcance, favoreciendo la comunicación con el ministerio público fiscal correspondiente».
