Las dos mujeres detenidas por el homicidio de Margarita Toledo, la jubilada de 80 años asesinada de 18 puñaladas el miércoles en su departamento de Berazategui, se negaron a declarar y continuarán presas acusadas como coautoras de un «homicidio agravado por ensañamiento y alevosía».
Las mujeres, al ser indagadas por el fiscal de la causa, doctor Cristian Granados, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Berazategui, optaron por no declarar.
A partir del resultado de la autopsia, que estableció que Toledo presentaba alrededor de 20 lesiones punzocortantes, de las cuales la mayoría podrían ser de tortura y sólo tres fueron mortales, el fiscal las imputó por «homicidio calificado por ensañamiento y alevosía».
Cabe señalar que se trata de un delito que prevé como única pena la prisión perpetua.
Voceros judiciales indicaron que bajo esa calificación, el fiscal solicitó al Juzgado de Garantías 7 de Berazategui, a cargo de Gustavo Mora, que las aprehensiones se convirtieran en detenciones, medidas que fueron avaladas y determinadas por el magistrado actuante.
