La llegada de una intensa masa de aire polar ya comenzó a sentirse en el Área Metropolitana de Buenos Aires y los pronósticos anticipan las mañanas más frías del año, con temperaturas cercanas a los 0 grados e incluso registros bajo cero en sectores del conurbano bonaerense.
En medio del brusco descenso térmico, volvió a instalarse una pregunta que aparece cada vez que el invierno golpea con fuerza: ¿puede volver a nevar en la Ciudad de Buenos Aires?
Aunque se trata de un fenómeno extremadamente raro, especialistas meteorológicos aseguran que no es imposible. La nieve en Capital Federal requiere una combinación de factores atmosféricos muy específicos que pocas veces coinciden en esta región.
Qué tiene que pasar para que nieve
El primer requisito es el ingreso de una masa de aire polar muy intensa, capaz de llevar las temperaturas a niveles excepcionales para Buenos Aires.
Sin embargo, el frío por sí solo no alcanza. También debe existir humedad e inestabilidad al mismo tiempo, de manera que se produzcan lluvias o lloviznas mientras la temperatura en superficie se mantiene cerca de 0 grados.
Otro factor clave es que el aire frío permanezca no solo a nivel del suelo, sino también en las capas medias y altas de la atmósfera. Cuando en altura las temperaturas son más elevadas, los copos se derriten antes de tocar tierra y la precipitación termina siendo lluvia.
Además, la cercanía del Río de la Plata y del océano Atlántico suele jugar en contra de este tipo de eventos, ya que ambos moderan las temperaturas y dificultan que el frío extremo permanezca durante varias horas consecutivas.
Por eso, cada episodio de nieve o aguanieve en Buenos Aires queda marcado como un hecho histórico.
Las únicas grandes nevadas registradas
En la historia climática de Buenos Aires solo quedaron documentadas dos grandes nevadas.
La histórica nevada de 1918
El 22 de junio de 1918 los porteños vieron nieve acumulada por primera vez en las calles de la ciudad. Una ola polar excepcional cubrió distintos puntos emblemáticos y dejó imágenes inéditas para la época.
La Plaza de Mayo, las avenidas céntricas y los barrios porteños quedaron teñidos de blanco, mientras muchas familias salieron a jugar y armar muñecos de nieve.
El inolvidable 9 de julio de 2007
Tuvieron que pasar 89 años para que el fenómeno volviera a repetirse. El 9 de julio de 2007 una combinación perfecta entre aire antártico y humedad provocó una nevada histórica en Capital Federal y el conurbano.
Los copos comenzaron a caer al mediodía y continuaron durante varias horas, generando escenas inolvidables alrededor del Obelisco y distintos barrios bonaerenses.
En localidades como Ezeiza, Morón y Ramos Mejía incluso llegó a acumularse nieve en calles, autos y plazas.
¿Hay chances de nieve esta vez?
Por ahora, los pronósticos no indican condiciones concretas para una nevada en Buenos Aires. Si bien el frío será intenso, no se espera el nivel de humedad e inestabilidad necesario para que se produzca el fenómeno.
De todos modos, el fuerte ingreso de aire polar volverá a dejar mañanas heladas, con cielo despejado, heladas y temperaturas propias del invierno más duro, algo que inevitablemente revive el recuerdo de aquella histórica postal blanca de 2007.
